
En Euskadi, hombre y naturaleza caminan juntos desde tiempos inmemoriales. Una de las pruebas mas fehacientes de esa unión es la figura del Caserío, el edificio enclavado en un entorno rural con unas connotaciones sociales, económicas, e, incluso, religiosas muy concretas, que hace las veces de vivienda y factoría rural.
El Ecomuseo del Caserío Vasco de Artea, ahonda en estas características y recupera los hábitos y recuerdos de uno de los principales iconos de nuestro territorio.
Construido a finales del siglo XVI sobre una estructura de roble, el museo acoge entre sus muros las diferentes estancias que articulaban, antaño, la vida en el campo: desde la cocina-epicentro social y gastronómico- hasta los diferentes espacios dedicados a las labores derivadas del trabajo en el campo como cuadras, camarotes, carpinterías o bodegas.
El museo se complementa con interesantes colecciones de aperos de labranza, transporte y siega, todo ello en consonancia con una filosofía que ha llegado a nuestros dias: Amar la tierra que trabajas.
Hermosa imagen de "El Ecomuseo del Caserío Vasco de Artea", donde a parte de una bella estructura, acoge esa filosofía de la que nos hablas, "Amar la tierra que trabajas".
ResponderEliminarMe gusta, un abrazo:
Antonio