martes, 23 de mayo de 2017

La felicidad

La felicidad


Recuerda que la felicidad no es una dependencia, es una decisión.
La felicidad no es un destino, es el viaje.
La felicidad no es un logro, es el modo de alcanzarlo.
La felicidad nunca espera, es ahora o nunca. No la demores más, sé feliz ahora.
El mundo aguarda la serenidad de tu sonrisa, la satisfacción de tu corazón y los ecos de tu risa.
Extracto del libro:
7 ESTRATEGIAS PARA LIBERARSE DEL ESTRÉS
El factor ¡Ajá

sábado, 20 de mayo de 2017

Remedios caseros para barriga o vientre hinchado y gases

Comer demasiado rápido, las intolerancias alimentarias, comer demasiada cantidad o incluso si combinamos mal los alimentos que tomamos en una comida, puede dar por resultado hinchazón en la zona abdominal. El vientre o barriga hinchada es bastante molesta, pero no te preocupes, hay formas de evitarlo y vamos a conocerlas a continuación.
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Remedios caseros para evitar la hinchazón y los gases

1º.- Para mejorar la digestión de los alimentos mastica y ensaliva bien los alimentos. Si tragas sin apenas masticar estarás dando mucho trabajo extra a tu sistema digestivo y padecerás dolores de estómago, hinchazón, gases, malas digestiones… Masticar y ensalivar bien los alimentos es el mejor comienzo para una buena digestión.
2º.- Las frutas como la piña, la papaya o el kiwi ayudan y facilitan la digestión gracias a su contenido en la enzima digestiva bromelina. Cómelos cuando lo necesites, son un remedio natural para favorecer la digestión y evitar la hinchazón.
3º.- Evita las bebidas con gas. Especialmente durante las comidas, lo mejor es no necesitar beber. Si necesitas beber durante la comida es porque ésta contiene demasiada sal, no masticas y ensalivas lo suficiente o porque tomas demasiados alimentos “densos” con poca cantidad de agua. Si bebes algo durante la comida, que sea agua.
4º.- Intolerancia alimentaria: las intolerancias más comunes son a la lactosa y al gluten (celiaquía). Además de sentir hinchazón, malestar, náuseas o vómitos, también aparecen dolores de cabeza, fatiga muscular o retención de líquidos. Opta por leches o bebidas vegetales, son ricas en nutrientes y fáciles de digerir, además las puedes hacer en casa. Puedes evitar el gluten eligiendo harinas o granos de maíz, alforfón (también llamdao trigo sarraceno), arroz, quinoa, amaranto, teff o sorgo.
Eco agricultor

jueves, 18 de mayo de 2017

Colesterol y enfermedades cardiovasculares: el programa natural que salvó la vida al presidente


Lo que hoy tengo que contarle es decisivo para su salud si usted se encuentra en alguna de estas situaciones:
  • Ha ido al médico y le ha dicho que tiene alto el colesterol.
  • Está tomando ya estatinas para bajarlo.
  • Sabe que las enfermedades del sistema circulatorio son la principal causa de muerte en nuestro país y no quiere morir de un infarto o sufrir un ictus.
Por supuesto, también debe leer lo que sigue si no es usted quien tiene alto el colesterol o está tomando estatinas, pero lo hace algún ser querido. Puede salvarle la vida.

Hace unos pocos meses, a finales del año pasado, la FDA (Food and Drug Administration), es decir, la agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de la regulación de los medicamentos, lanzó el siguiente inquietante aviso:

Si usted es uno de los millones de estadounidenses que toman estatinas para prevenir la enfermedad cardíaca, la FDA tiene nueva información importante sobre la seguridad de estos medicamentos que reducen el colesterol. La FDA está advirtiendo a los consumidores y a los médicos que:

  • Algunos usuarios de estatinas han reportado problemas cognitivos (relacionados con el cerebro), tales como pérdida de la memoria, olvidos y confusión.
  • Las personas que son tratadas con estatinas pueden tener un mayor riesgo de incrementar sus niveles de azúcar en sangre y de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Algunos medicamentos interactúan con las estatinas y pueden aumentar el riesgo de daño muscular

La FDA se comprometía a modificar los prospectos de los medicamentos para añadir esos nuevos riesgos e intentaba a la vez lanzar un mensaje tranquilizador, asegurando que “esta nueva información no debe
provocar temor en las personas
”.


Dos errores catastróficos

¿Cómo dice? ¿Que no debe provocar temor?

Esos nuevos riesgos de los que hablaba el organismo norteamericano vienen a sumarse a otros muchos conocidos: aumentan el riesgo de hemorragia cerebral, ceguera, trastornos sexuales, problemas renales y hasta cáncer, entre otros.

Yo pienso que quienes toman estatinas deben sentir algo más que temor. Y no son pocos, sino cerca de siete millones de personas sólo en nuestro país (con un incremento del 440% en los últimos diez años). Algo que va contra la lógica científica y médica.

Este auténtico despropósito se sustenta sobre dos errores:

Error nº 1: El colesterol es malo pues se pega a las arterias y las bloquea, por lo que hay que bajarlo a toda costa.

Error nº 2: Para bajarlo lo más eficaz son las estatinas, unos fármacos que actúan inhibiendo una enzima clave en el metabolismo de síntesis del colesterol: la HMG Coenzima A reductasa.

Hoy va a descubrir cómo un personaje relevante, que fue presidente de uno de los países más importantes del mundo (y sin duda bien informado sobre la realidad médica y la eficacia de los tratamientos) ha elegido para su propia salud la vía totalmente opuesta a las estatinas: una solución anticolesterol 100% natural. Volveré a hablarle de ello más adelante.

No es la primera vez que me ha oído decirle que si el colesterol está en el organismo es por algo, no es la bestia negra que hay que abatir. En realidad el colesterol juega un papel muy positivo en la salud, y la lucha ciega que se ha emprendido contra él desde hace 30 años es uno de los más graves errores médicos de las últimas décadas.

Hoy quiero descubrirle que tiene a su alcance medios naturales para tratar el colesterol (y que sea su amigo y no su enemigo), así como protocolos nutricionales para evitar tener que recurrir a las estatinas (o incluso para poder dejar de tomarlas si ya lo está haciendo).

Empecemos por el principio:

Cuando se hace un análisis de sangre, ¿qué es tener una buena tasa de colesterol?

Usted habrá oído hablar del colesterol LDL (conocido como “colesterol malo”) y del colesterol HDL (el “bueno). Pues bien, ambos contienen el mismo tipo de colesterol, y sus distintos nombres hacen referencia a la lipoproteína que transporta el colesterol a los tejidos. El HDL lleva el colesterol a los órganos principales (hígado, páncreas, etc.), mientras que el LDL suministra colesterol desde el hígado a todas las células del cuerpo. Porque digámoslo claramente: las células necesitan colesterol para desempeñar sus funciones vitales; es un compuesto vital de las membranas celulares.

Recetas naturales para lograr una buena tasa de colesterol

Por lo tanto, a la hora de medir el colesterol no se trata de tener una tasa baja en términos absolutos, sino de una tasa cuya relación LDL/HDL sea inferior a 3,5, e incluso a 3, mientras que el colesterol HDL, en la sangre, esté por encima de 40 mg/dl, o aún mejor, de 60 mg/dl.

Para que esta relación y este valor sean los mejores, hay que atacar lo que impide que el colesterol sea depurado por los glóbulos blancos en forma de HDL y lo deposite en las paredes arteriales en forma de LDL.

Quizá sea un poco complejo de entender, pero estoy seguro que sabe por dónde voy. Y surge la sospecha de que la feroz batalla que se está librando desde hace más de 30 años contra el colesterol es en realidad un error.

Un error porque lo que reduce los riesgos de sufrir patologías cardiovasculares no es la bajada global y a toda costa del colesterol. Y porque los medicamentos que se utilizan para ello, con las estatinas a la cabeza, favorecen el desarrollo de otras enfermedades.

Hoy le estoy hablando de esto porque el Dr. Curtay está dando los últimos toques a su Dossier de este mes, que trata sobre el colesterol y la salud cardiovascular. En él le revela las soluciones naturales eficaces con las que se pueden combatir las patologías cardiovasculares y eliminar así la hipertensión, reducir la hiperadhesividad plaquetaria y mantener en buen estado las arterias, porque ahí está el origen de los problemas cardiovasculares, que no se solucionan con pastillas de estatinas.

¿Que usted ya toma estatinas? ¡Que no cunda el pánico! El Dr. Curtay plantea también para esos casos un protocolo para abandonar el tratamiento, pero no de forma brusca.

Tras su lectura, usted también lo tendrá claro. Este número de Los Dossiers es un verdadero manual de supervivencia para protegerse frente a las enfermedades cardiovasculares, así como para tratarlas, sin ponerse en riesgo por culpa de las estatinas.

El programa sin estatinas con el que se trató el presidente

Numerosos estudios, en gran parte ignorados por la prensa médica y los grandes medios de comunicación, han demostrado que los métodos naturales permiten reducir de manera drástica el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Uno de ellos, The Lifestyle Heart Trial, fue desarrollado por el Dr. Dean Ornish. Al cabo de cinco años se observó en los pacientes que se sometieron a su programa de reeducación cardíaca: una reducción del riesgo cardíaco de un 147%, un descenso de la estenosis (estrechamiento) de las arterias coronarias en un 7,9% y un 82% de mejoría en el diámetro de sus arterias coronarias principales.

Una de las personas que siguió con éxito este programa fue… ¡el presidente Bill Clinton! Pasó del sobrepeso, las estatinas y varios bypasses aorto-coronarios y stents, a una dieta completamente distinta y una buena salud cardiovascular (sin estatinas).



Millones de pacientes, entre ellos quizá usted mismo o sus allegados, quizá se debatan en la incertidumbre, sin atreverse a desoír las consignas oficiales que machaconamente cargan contra el colesterol, y por ello sigan tomando medicamentos que en realidad no sólo no son necesarios, sino que les perjudican.

Por eso es tan importante estar bien informado y actua
r.
Tener Salud

martes, 16 de mayo de 2017

Fresones, albaricoques, judías...



Fresones, albaricoques, judías... ¡Dé la bienvenida a la primavera!



No hay duda de que una alimentación saludable debe incluir suficientes frutas y verduras frescas, si es posible orgánicas y consumidas principalmente crudas o poco cocinadas.

También es muy importante que sean de temporada, lo que implica que sean de cultivo local, tanto por nuestra salud como por el medio ambiente. Y es que así se encuentran en su punto óptimo de maduración (en lugar de recogerse verdes y madurar artificialmente), se reduce el gasto de energía y de emisiones de CO2 que se emplean en su transporte (muchas veces desde la otra punta del planeta) y se evitan los monocultivos intensivos que agotan la tierra.

Llega la primavera. La naturaleza se despereza, dejando atrás el frío invierno.

Es sabia y nos da en cada momento lo que nuestro organismo necesita. Empieza la estación del color, de las frutas delicadas y las verduras en su mejor momento.

 Podemos llenar nuestra despensa de fresones, de los primeros nísperos y albaricoques; de legumbres frescas, judías tiernas, finas cebollas y zanahorias…
Tener salud

sábado, 13 de mayo de 2017

Apreciar y valorar

Apreciar y valorar


Es importante recordar que la calidad de nuestros pensamientos influye en nuestro estado de ánimo.

Apreciar y valorar no quiere decir que ignoremos o no queramos ver las deficiencias y los defectos de los demás. Es solo cuestión de foco, dónde centramos la atención y qué pensamientos nutrimos en la mente.

Cuando nuestra visión y nuestros pensamientos son apreciativos, los primeros beneficiados somos nosotros mismos, ya que la acumulación de pensamientos y sentimientos constructivos genera en nuestro interior un estado de ánimo más feliz y armónico.


Extracto del libro:
ARQUITECTURA DE LA CALMA
Una guía práctica para encontrar la serenidad y el equilibrio interior 
Ed. Luciérnaga

domingo, 7 de mayo de 2017

¿Qué relación hay entre alimentación, nutrición y emociones?



¿Qué relación hay entre alimentación, nutrición y emociones?

Para establecer esta relación, primero hemos de conocer la definición de “alimentación” y “nutrición” y sus diferencias.
Recordemos que la alimentación es el acto de proveer al organismo de alimentos, de comer, de ingerir una serie de sustancias que después nuestro sistema digestivo se encargará de procesar para obtener de ellas los nutrientes necesarios para la vida.
La alimentación de cada individuo está influenciada por diversos factores personales, individuales, y también colectivos o grupales. Estos factores pueden ser necesidades especiales, gustos, preferencias, creencias, cultura, etnia, religión, normas sociales, poder adquisitivo, economía, modas, etc.

Así, cada uno de nosotros decide qué comer y qué no, cómo cocinarlo, cómo comerlo, cuándo y por qué, desarrollando así un patrón o conducta alimentaria concreta y personal que determina nuestra dieta.
En nuestra sociedad la alimentación está muy ligada a otro tipo de actividades, de ocio, de reunión social o familiar, festivas…; de manera que para nosotros “comer” es también una forma o una excusa para compartir tiempo con las personas que nos importan.

Además, para la mayoría de las personas “comer es un placer”, y la gastronomía nos permite disfrutar de momentos muy agradables para nuestro paladar y nuestra mente, puesto que las sensaciones que nos produce comer platos que nos gustan se traducen en emociones relacionadas con el bienestar.
Estos dos últimos ejemplos ya nos introducen en la relación que se establece entre la alimentación y la esfera emocional del ser humano.



Todos conocemos esa sensación de estar enfadados, tristes o estresados y no poder comer porque “se nos cierra el estómago”. O esa otra de encontrarnos con malestar y tener una digestión pesada tras una discusión fuerte con un ser querido.
Estos son sólo algunos ejemplos, pero lo cierto es que la relación alimentación-emociones va mucho más allá.

La nutrición, por otra parte, es el conjunto de procesos físico-químicos realizados en nuestro organismo (gracias a las funciones de nuestro sistema digestivo), que se encargan de transformar los alimentos, reduciéndolos a sus componentes fundamentales, los nutrientesy utilizarlos para nutrir las células de cada uno de nuestros tejidos, órganos y sistemas, permitiendo su reproducción, mantenimiento y funciones características.

Nuestro cuerpo necesita nutrientes, sustancias químicas imprescindibles para la vida humana: macronutrientes(hidratos de carbono, proteínas, lípidos, agua) y micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos), así como otras sustancias que le son útiles (fitofactores, enzimas, etc.) para mantener unas óptimas condiciones de salud.

Puesto que las emociones son sentimientos producto de nuestros pensamientos y procesos mentales, es fácil comprender que los alimentos (y los nutrientes que los forman) pueden ser favorecedores, limitadores o equilibradores de la aparición de ciertas emociones.

Si los procesos mentales se desarrollan desde nuestro sistema neurológico central y éste requiere de nutrientes específicos para funcionar con normalidad, los alimentos que ingiramos aportarán los nutrientes que mantendrán o no ese funcionamiento normal, y se desencadenarán una serie de respuestas neurológicas a nivel cognitivo consciente e inconsciente que afectarán a los procesos de la mente y, en última instancia, a nuestras respuestas emocionales.

Las emociones básicas del ser humano


En el ser humano se han clasificado seis emociones básicas que aparecen en respuesta a diversos estímulos.
Estas emociones tienen una función u objetivo, una finalidad, la de producir un aprendizaje y un cambio en nosotros, conformando nuestras conductas y relaciones con nosotros mismos y con los demás, como seres sociales que somos.
De forma muy resumida, las emociones básicas, con el estímulo al que deben responder y su finalidad última, son:

– Miedo → amenaza real o potencial → seguridad
– Tristeza → pérdida material o personal → desarrollo
– Rabia → mentira, traición → justicia
– Orgullo → admiración → estatus o reconocimiento
– Amor → espacio seguro → pertenencia
– Alegría → regalo de la vida, material o intangible (preferiblemente inesperado) → plenitud

Hay toda una serie de emociones derivadas de las emociones básicas, que pueden aparecer como respuesta normal a un estímulo o bien de forma exagerada o disfuncional (falsas emociones).
Todas estas emociones, básicas y derivadas, pueden manifestarse en positivo o en negativo dependiendo de nuestro estado energético interno. Así, si nuestro organismo se encuentra en equilibrio, habrá una expresión normal emocional (sea esta emoción interpretada como positiva o negativa) que tiene un objetivo concreto.

Nutrición energética y emociones

La nutrición energética es la disciplina que pretende ayudar a conseguir el óptimo estado de salud utilizando la nutrición equilibrada atendiendo a las propiedades energéticas de los alimentos desde la perspectiva de la medicina tradicional oriental, donde se reconocen conceptos como el yin y el yang, los meridianos de energía de los órganos y los elementos de la naturaleza.

Así, cada elemento de la naturaleza está relacionado con un órgano y una víscera, con unas emociones o estados mentales positivos, con unas emociones o estados mentales negativos y con una serie de alimentos que influyen con sus propiedades en los órganos correspondientes.
Cuando existe una carencia nutricional, se verá afectado energéticamente cierto órgano (debilitado) y se expresará una o varias emociones y estados mentales negativos.



Aportando los alimentos y nutrientes adecuados, se aumentará la energía que nutre al órgano debilitado, normalizando su actividad y haciendo desaparecer o minimizando la emoción negativa asociada.
De la misma manera, cuando un órgano se encuentra saturado o estancado energéticamente (exceso de energía), se cambiará la dieta, aportando los alimentos y nutrientes adecuados (o limitando el consumo de algunos de ellos) para liberar esa energía acumulada y haciéndola fluir con normalidad, equilibrando el sistema.

El exceso de energía en un órgano se expresa frecuentemente con emociones y estados mentales positivos exagerados.
Las emociones y estados mentales positivos saludables aparecen cuando el organismo está equilibrado energéticamente, no hay exceso ni déficit de energía en los órganos, sino que todos funcionan normalmente en equilibrio y sincronía.

s y nutrientes tomar para mejorar las emociones?

Atendiendo a la tabla anterior, dependiendo de las emociones que queramos trabajar, trataremos de incluir en nuestra dieta aquellos alimentos y nutrientes que favorezcan al elemento con el que están relacionados, de forma equilibrada y sin excesos.

Elemento: Fuego
– Nutriente: Vitaminas
– Grupo de Alimentos: Frutas
– Sabor: Amargo
– Cereales: Maíz
– Verduras: Hortalizas amargas y hojas verdes (achicoria, berros, escarola…)
– Frutas: Albaricoques, melocotones, lichi
– Legumbres: Lentejas rojas

Elemento: Tierra
– Nutriente: Hidratos de carbono
– Grupo de Alimentos: Cereales
– Sabor: Dulce
– Cereales: Mijo
– Verduras: Calabaza
– Frutas: Frutas dulces, melón
– Legumbres: Garbanzos

Elemento: Metal
– Nutriente: Proteínas
– Grupo de Alimentos: Proteína animal
– Sabor: Picante
– Cereales: Arroz
– Verduras: Cebollas, nabos, apio (raíz), rábanos, coliflor, zanahoria
– Frutas: Peras
– Legumbres: Alubias, soja y derivados (tofu)

Elemento: Agua
– Nutriente: Sales minerales
– Grupo de Alimentos: Legumbres, algas y líquidos
– Sabor: Salado
– Cereales: Trigo sarraceno
– Verduras: Algas
– Frutas: Moras, fresas, uvas, arándanos, sandía
– Legumbres: Alubias pintas, negras, judías azuki

Elemento: Madera


– Nutriente: Grasas
– Grupo de Alimentos: Aceites y verduras
– Sabor: Ácido/amargo
– Cereales: Trigo, centeno, avena, cebada
– Verduras: Brotes, judías verdes, brócoli, ensaladas
– Frutas: Manzana y frutas ácidas
– Legumbres: Lentejas, guisantes

Por ejemplo, si nos sentimos faltos de alegría, hiperactivos pero incapaces de concentrarnos y con falta de claridad mental, incluiremos en nuestra dieta alimentos y nutrientes que estimulen el elemento fuego, al corazón e intestino delgado.

Serán alimentos relacionados con el verano, y de color rojo o rojizo, preferentemente frutas, como el melocotón, el albaricoque… y otros alimentos de sabor amargo, como la escarola, la achicoria, y ricos en vitaminas, que es el nutriente asociado al elemento fuego.

En resumen, nuestras emociones y estados mentales están influenciados por diversos factores, como nuestra alimentación, e incluso por la estación del año en la que nos encontremos.
Evidentemente, a veces es necesario revisar formas de trabajar nuestros pensamientos y actitudes ante la vida, que determinarán nuestras emociones.

Terapias como la psicología cognitiva, técnicas de mindfulness y recursos como el coaching o la inteligencia emocional pueden ayudarnos, pero podemos empezar a ver cambios si nos equilibramos desde dentro a nivel bioquímico con un aporte adecuado de nutrientes y alimentos que nos den energía y vitalidad, sanando nuestro cuerpo y nuestra mente de forma específica. 

Una dieta alcalina puede ayudar en este equilibrio sin ninguna duda. Lo veo continuamente en mi consulta y por eso soy un gran defensor del método.
Gabriel Gaviña

sábado, 6 de mayo de 2017

martes, 2 de mayo de 2017

Mi propia singularidad


La confianza en uno mismo está muy vinculada a la comprensión de que yo, definitivamente, tengo algo con lo que contribuir a la vida a través de mi propia singularidad, cada uno de nosotros es único.

No puedo ser feliz cuando me limito a tomar; eso no funciona. Sólo puedo ser feliz cuando comparto y ofrezco lo mejor de mí mismo de manera desinteresada y, entonces, cuanto más doy, más recibo.

El bienestar de los individuos empieza cuando pueden aportar a los demás lo que son y lo que tienen. Ser humano significa tener amor, paz y felicidad en la vida diaria, no sólo con la apariencia de palabras o emociones, sino manifestándolo, verdaderamente, en la conducta.

Cuando empezamos a hacer cosas más positiva y compasivamente, empezamos a crecer en nuestro respeto y confianza en nosotros mismos.
B. Kumaris