jueves, 29 de junio de 2017

Tratamiento diario de curación

Decretar por 21 días con fe y tranquilidad

Solicito, humildemente, a Dios Padre, su bendición y protección y en su nombre Yo afirmo:

El espíritu de Dios está activo en mí, fluye por todo mi cuerpo físico, como una corriente purificadora, limpiadora, sanadora , curativa que elimina toda obstrucción y trae paz, salud y armonía a todo mi cuerpo. El espíritu de Dios en Mi, limpia, perdona, sana y purifica todo karma y causa, emocional, mental, espiritual o hereditaria que ocasiona enfermedad, obstrucción y vejez en mi cuerpo. Soy eternamente vigoroso, joven y radiante de vida. Estoy alegre, animado, vivaz y libre. Me levantaré por la mañana lleno de energía radiante y con la fortaleza necesaria para llevar a cabalidad todas mis obligaciones del día.

Eternamente agradecido

martes, 27 de junio de 2017

10 actitudes que delatan a una persona tóxica



Construir relaciones forma parte de la vida. De hecho, las relaciones son una increíble fuente de bienestar, nos brindan el apoyo que necesitamos en los momentos difíciles y nos regalan alegría.

Sin embargo, hay ocasiones en que las relaciones no nos aportan nada positivo, al contrario, se convierten en una fuente de estrés y sufrimiento.

Esto nos sucede cuando nos relacionamos con personas tóxicas, personas que nos roban nuestra energía y entusiasmo, afectando profundamente nuestro equilibrio emocional.

¿Por qué caemos en las redes de una persona tóxica?

Algunas personas se ven involucradas en relaciones tóxicas, sin apenas darse cuenta. De hecho, se trata de un problema bastante usual ya que no siempre somos capaces de captar a la primera las verdaderas intenciones de la persona. ¿Por qué?

– Estás en una etapa vulnerable. Si te has mudado de ciudad o has perdido a una persona querida, es probable que te sientas solo y estés atravesando por una fase en la que eres particularmente vulnerable. Tener a alguien a tu lado, una pareja o un amigo, sería de gran ayuda, por lo que es normal que bajes las defensas y dejes entrar en tu vida a las personas tóxicas.

– Han alimentado tu ego. Las personas tóxicas son excelentes manipuladores, por lo que en un primer momento suelen mostrarse solícitas y encantadoras. De hecho, es probable que se hayan introducido en tu vida diciéndote lo que deseabas oír, cuando nadie más estuvo dispuesto a hacerlo. Al colmar alguna de tus expectativas, tu ego creció y te impidió ver la realidad, convirtiéndose en una especie de cristal a través del cual veías solo los aspectos positivos de esa relación.

– Quieres obtener aprobación. Desear agradar a toda costa, en la búsqueda de la aceptación de los demás, suele conducir a establecer relaciones tóxicas. En este caso, la persona se da cuenta de que el otro es un manipulador pero no encuentra la manera de deshacerse de sus redes porque cree que cualquier negativa por su parte, le hará parecer descortés o le privará de la aprobación que tanto necesita.

¿Cómo reconocer a una persona tóxica?

Cuando la persona tóxica es alguien cercano, como un amigo, un familiar o incluso nuestra pareja, es difícil reconocerle ya que los sentimientos nos juegan una mala pasada. Sin embargo, compartir nuestro día a día con una persona así puede llegar a ser muy desgastante y, a la larga, terminará por contagiarnos su negatividad. Por eso, el primer paso para ponerle fin a ese tipo de relación, consiste en ser conscientes de que se trata de una persona tóxica.

1. Se centra siempre en el lado negativo de las cosas

Es normal que en ocasiones miremos la vida con un prisma negativo, sobre todo cuando las cosas nos han salido mal. Sin embargo, hay personas profundamente pesimistas, que siempre ven el vaso medio vacío, que no son capaces de apreciar los aspectos positivos sino que siempre se centran en los errores y problemas. Obviamente, tener a este tipo de personas a nuestro lado puede ser desgastante y muy desmotivador porque terminaremos contagiándonos con su negatividad.

2. Nunca escucha tus problemas

Se trata de la típica persona que acude a ti cada vez que tiene un problema pero que no está dispuesta a escuchar tus dificultades y brindar apoyo emocional. Esta persona espera que estés a su lado cuando lo necesite pero no está dispuesta a brindar su ayuda. De hecho, es probable que le estés contando tus problemas y termines compadeciéndote de los suyos, que son infinitamente menores. Obviamente, una persona así solo traerá más carga a tu vida y te hará sentir solo.

3. Siempre está dispuesta a señalar tus defectos

Todos tenemos defectos y, en ocasiones, tener a una persona al lado que sea honesta y los señale, es importante para crecer y superarnos. Sin embargo, la línea entre la honestidad y la hipercrítica es muy sutil y se puede traspasar con facilidad. Una persona que siempre esté dispuesta a señalar tus errores y defectos, que siempre tiene la crítica preparada, pero a la que le cueste reconocer tus logros y aptitudes, es una persona tóxica que, en vez de ofrecerte el apoyo que necesitas, minará tu autoestima y autoconfianza.

4. Te saca de quicio a menudo

Es normal que en las relaciones interpersonales, haya momentos de fricción, dados por los desencuentros de opiniones e intereses. Sin embargo, las personas tóxicas siempre se las arreglan para molestarte y hacer que termines experimentando emociones negativas, ya sea porque te has enfadado o porque te sientes culpable. Si cada vez que te encuentras con una persona, pierdes tu equilibrio emocional y terminas sintiéndote mal, es probable que se trate de alguien tóxico que no necesitas tener en tu vida.

5. No tiene en cuenta tus sentimientos

La mayoría de las personas tenemos un mínimo de empatía ya que se trata de una habilidad esencial para sobrevivir en nuestra sociedad. La empatía no solo nos permite ponernos en el lugar del otro sino también equilibrar nuestras palabras y actitudes, para no dañar a nuestro interlocutor. Sin embargo, a la persona tóxica no le interesan tus sentimientos, por lo que no tiene reparos en pisotearlos porque su prioridad absoluta es ella misma.

6. Te presiona para que hagas cosas con las que no te sientes a gusto

Las personas tóxicas son profundamente egoístas, por lo que no suelen tener reparos para presionarte, con tal de lograr su objetivo. Esta persona siempre vela por sus intereses y nunca está dispuesta a dar su brazo a torcer, por lo que recurre a diferentes métodos de manipulación para presionarte y lograr que tomes decisiones que van en contra de tus valores, necesidades y deseos. De hecho, si no estás atento, puedes terminar atado de pies y manos, viviendo una vida que no te apetece, solo porque la persona que se encuentra a tu lado te presiona continuamente.

7. Te llena de dudas

De vez en cuando, es necesario tener a un Pepito Grillo que nos indique los riesgos que tendremos que afrontar al tomar determinadas decisiones. Sin embargo, hay personas que solo son capaces de ver las dificultades y su único objetivo es sembrar las dudas. No se trata de la típica persona cauta sino de alguien que emprende la vida con miedo, que no se atreve a salir de su zona de confort y que no quiere que los demás lo hagan. Por eso, se dedica constantemente a boicotear cualquier proyecto, sembrando la inseguridad. Estas personas son especialistas en cortar las alas y borrar los sueños.

8. Traspasa continuamente tus límites

Existen personas profundamente invadientes, que no respetan tus derechos y cruzan continuamente tus líneas rojas. Es como si siempre estuvieran tensando la cuerda, para comprobar hasta dónde puede llegar tu paciencia. Estas personas invaden continuamente tu espacio personal, te roban el tiempo, y esperan que siempre estés dispuesto a responder cuando te necesitan, si no lo haces, es probable que recurran a la manipulación emocional para hacerte sentir culpable.

9. Nunca asume su responsabilidad

Una persona que nunca asume su responsabilidad, que tiene un locus de control externo, es alguien difícil de manejar porque siempre estará quejándose. Como la responsabilidad nunca es suya, siempre estará buscando chivos expiatorios en los cuales depositar la culpa, por lo que no es extraño que te conviertas en uno de ellos. Se trata de niños pequeños, personas que no han madurado y que ponen toda su responsabilidad sobre tus espaldas, haciendo que cargues un fardo que no te corresponde.

10. Se resiste a cambiar

En muchas ocasiones, cuando queremos mantener determinadas relaciones, nos vemos obligados a cambiar, es un proceso normal a través del cual nos adaptamos al otro. Sin embargo, en una relación, es necesario que ambos cambien, que cada cual recorra una parte de la distancia que le separa del otro. Si una de las personas nunca está dispuesta a dar su brazo a torcer y no quiere cambiar, o ni siquiera lo intenta, entonces es mejor dejar de lado esa relación porque no existe compromiso ni voluntad para que la relación funcione.

Por supuesto, una vez que detectes a este tipo de persona y conozcas sus tácticas de manipulación, tendrás que aprender a tratar con ellas.

domingo, 25 de junio de 2017

jueves, 22 de junio de 2017

Dime cómo duermes y te diré cómo eres


Un reciente estudio revela que la posición en la cual duermes no solo te hará sentir más descansada o agotada por la mañana, también dirá mucho de tu personalidad.
Si quieres saber algo más sobre una persona que recién acabas de conocer, nada como preguntarle la postura que adopta al dormir.
De acuerdo al especialista británico en lenguaje corporal Robert Phipps, el modo que pasas la noche no solo tendrá un alto impacto en qué tan estresada o renovada te levantes por la mañana.
También dirá mucho sobre tu temperamento. En un reciente estudio, realizado en conjunto con el hotel Premier Inn (una importante cadena hotelera inglesa), Phipps analizó este fenómeno y definió los significados de cada posición.
Por su parte, Chris Idzikowski, director del Servicio de Asesoramiento y Consulta del Reino Unido y autor de una gran cantidad de libros (entre ellos, “Aprender a dormir bien”), afirma que la ventaja de observar a alguien cuando duerme es que no tiene consciencia de la imagen que proyecta, y por eso las conclusiones de su análisis son mucho más transparentes. Aquí definimos sus tipologías.
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Posición fetal. Si eres de esas personas que duermen en la posición en que originalmente descansaban en el útero materno, Idzikowski dirá que eres una persona dura por fuera, pero sensible por dentro. Y si bien puedes ser tímida cuando conoces a alguien por primera vez, al poco tiempo te relajas.
Esta es una de las posiciones más comunes, tanto en hombres como en mujeres. Por su parte, el doctor Phipps aporta que al contrario de quienes duermen boca abajo, la posición fetal implica necesariamente una búsqueda de comodidad. Así, cuanto más curvada esté la persona, más confortable se sentirá. Sin duda, desde un punto de vista físico, esta es la posición que más descansada te hará sentir por las mañanas.
El tronco. Esta posición es la de quienes duermen de costado, en forma muy rígida: con las dos piernas y manos completamente estiradas paralelas al cuerpo. Si este es tu caso, probablemente seas una de esas personas fáciles de tratar, sociables y que disfrutan de ser parte de un grupo.
También confías rápidamente en personas que apenas conoces, y por eso en ocasiones puedes pecar de inocente. Como se puede suponer, esta posición es muy poco aconsejable si se necesita un descanso profundo. En efecto, según Phipps, las personas que duermen demasiado rígidas, probablemente amanezcan mucho más adoloridas y contracturadas de lo que estaban cuando se fueron a dormir. En estos casos, lo más aconsejable es realizar ejercicios de respiración o relajación para suavizar sus efectos.
El ansioso. Si te tomaran una fotografía mientras duermes, tu serías una de esas personas que descansan sobre un costado, y estirando ambos brazos hacia delante. Idzikowski afirmaría, por tanto, que eres por naturaleza abierta, si bien puedes llegar a mostrarte suspicaz y cínica. Te cuesta mucho decidirte, pero una vez que lo haces es difícil que puedas cambiar de opinión.
Dormir con los brazos estirados a un lado, manifiesta una búsqueda, sea de sueños, o también un sondeo de la persona hacia sí misma. Para el doctor Phipps, estas personas siempre buscan y esperan buenos resultados. Por eso, tras una noche de descanso, amanecerán renovadas y ansiosas por enfrentar los desafíos que les depara el nuevo día.


El soldado. En tu caso, descansas recostado sobre tu espalda, con ambos brazos estirados a ambos lados del cuerpo. Pues bien, eres una persona generalmente callada y bastante reservada. No te gustan las discusiones ni los conflictos. Además, eres exigente con las personas y contigo misma: el estándar que manejas para evaluar a las personas es ciertamente más alto que el normal.
Esta postura, como cualquier otra que sea boca arriba, no genera un buen descanso por las noches. Según el doctor Idzikowski, las personas que tienden naturalmente a esta posición serán de las que tengan problemas como ronquidos y hasta insomnio. Además, su sueño será menos profundo, de modo que cualquier sonido o movimiento puede llegar a interrumpirlo.
Caída libre. Boca abajo, con los brazos flexionados hacia arriba, a ambos lados de la almohada, y con el rostro hacia un lado: esta es tu manera de dormir, y tiene su significado. Para Idzikowski, si bien sueles mostrarte enérgica e impetuosa, en el fondo eres una persona nerviosa y muy sensible. No disfrutas de las críticas y mucho menos de las situaciones extremas.
Esta posición es, desde un punto de vista postural, la peor de todas para descansar. Phipps afirma que quienes la eligen, suelen levantarse al día siguiente sintiéndose muy cansados (casi como si no hubieran dormido en absoluto), y carentes de energía. Esto es coherente con la sensación de tener escaso control sobre sus vidas.

Pez estrella. Contrario a la posición anterior, tu duermes boca arriba, si bien también flexionas los brazos hasta llegar a ambos lados de la almohada, y llevas tu rostro a un lado. Eres de ese tipo de persona que hace amigos fácilmente, porque siempre estás lista para escuchar a los demás y ofrecerles tu ayuda cuando sea necesario. Eso sí: no disfrutas siendo el centro de atención.
Así como en la postura de El soldado, el descanso boca arriba no es tan beneficiosa ni para la digestión ni para el descanso.

Lamentablemente, según lo afirman los resultados del doctor Idzikowski, es muy difícil que una persona cambie su posición al dormir. Tan solo el 5% de los entrevistados afirmó cambiar de postura cada noche.