
"¿Cómo ha podido la humanidad sobrevivir y desarrollarse sobre
la tierra? Gracias a la agricultura. Y ¿en qué consiste la
agricultura? En enterrar en el suelo semillas, plantas. Con el
tiempo, una semilla produce cientos de otras semillas, y una
planta se convierte en un árbol cubierto de frutos. De este
modo, para vivir en la abundancia, es necesario, al menos,
empezar por sembrar una semilla, por plantar un árbol.
En el mundo espiritual, como en el mundo físico, si queréis
recibir el amor, la luz, la felicidad, todas las bendiciones del
Cielo, debéis también sembrar, plantar. Y aquí, evidentemente,
las semillas y las plantas son de otra naturaleza: pensamientos,
sentimientos, actos, palabras, miradas, sonrisas inspiradas por
todo lo que poseéis de mejor en vuestro corazón y en vuestra
alma. Y a cambio, recibiréis flores y frutos en abundancia. "
Así es, mi Duendecillo, sembrar y plantar, ya siembro y planto, no te imaginas, con que esperanza y ánimo espero recoger algo de esa cosecha.
ResponderEliminarespero sea fructífera para todos.
Un abrazo.
Ambar.