Más allá de la moda, la estética o de ser considerada una mera prenda, la boina ha devenido en uno de los emblemas mas reconocibles del territorio Vasco.
De ahí, la necesaria existencia de un museo que reivindique, no sólo su legado e historia, sino también todo lo relativo a su proceso de fabricación e importantes cambios sociales que éste trajo consigo.

En ésta fotografía fiel pasado de la industria textil vasca de los albores del siglo XX, se completa con una exposición permanente de objetos y enseres ligados a La Encartada y un recorrido audiovisual por el glorioso pasado fabril de Balmaseda, haciendo especial hincapié en la maquinaria de acero y metal que, cien años después de ponerse en funcionamiento, se conserva en perfecto estado.
Hola Duendecillo.
ResponderEliminarInteresante, no lo sabía, ya que los ancianos en mi tierra también la han llevado siempre, si tengo oportunidad visitaremos ese museo.
Un abrazo.
Ambar.