
consagrar cada día un cierto tiempo al recogimiento, a la meditación, a la oración. Muchos objetarán que es una pérdida de tiempo. ¡Que lo objeten!… Cuando lleguen al otro mundo, se
verán obligados a reconocer que el tiempo perdido es, por el contrario, el que han pasado centrados en sus actividades denominadas provechosas, olvidando que el mundo físico, el mundo
material, sólo debió haber sido para ellos un medio y no un objetivo.
Debéis considerar el mundo material como un terreno para que vuestro espíritu se ejercite. Si lo olvidáis, os exponéis a infringir las leyes divinas. Cómo ya no estáis dirigidos por el
espíritu, obedecéis a impulsos instintivos: el egoísmo, la envidia, la agresividad, etc. Actuáis pues en detrimento de los demás, y las ventajas que creéis obtener no son en realidad
más que pérdidas.”
Muy cierto y esto nos puede ocurrir hasta sin darnos cuenta, sin querer perdemos interes, ilusion y ganas de seguir adelante porque todo alrededor nuestro poco a poco nos sofoca.
ResponderEliminarUn abrazo Duendecillo.
CAM.....