
Dios de mi corazón,
Dios de mi comprensión,
a lo largo de esta jornada que se acaba, me he esforzado en pensar, hablar y obrar como místico.
Ahora me preparo para dar a mi cuerpo el reposo que necesita para cumplir su misión terrenal.
Tras el examen de conciencia,
me abandonaré en Tu presencia
para el mayor bien de mi
alma; mientras que mi ser
físico se regenera, guia,
mi ser espiritual hacia
el Reino Cósmico y utilízalo
al servicio del Amor Universal.
¿ Que así sea !
F.R.C.
Mi amado, amante, mi guía y mi fiel amigo sé que todo es limitado menos tu amor que me guía.
ResponderEliminarDel poema SED DE TÍ, que tu ya lo has leído.
A veces no pensamos que sin la energía universal no somos nada, ni un grano de arena somos.
Abrazotes grandes chavalín.
Ambar.