“¿Cuántas personas reflexionan verdaderamente sobre lo que significa
su paso por la tierra? Sí, cuántas se preguntan: «¿Qué hago aquí? ¿Por
qué estoy aquí?» La mayoría se comportan como si no tuvieran nada mejor
que hacer que intentar pasar el tiempo de la mejor manera posible. Muy
pocos son conscientes que esas decenas de años que les han sido
otorgados para vivir, deben considerarlos como un período de prácticas.
Sí, un período durante el cual el Cielo les pide que aprendan y mejoren;
es decir, aprender a trabajar sobre su carácter, pues es la única cosa
que les quedará y que se llevarán con ellos al otro mundo. Cuando
dejamos la tierra, nos vemos obligados a abandonar todas las
adquisiciones materiales e incluso las intelectuales, y el que no ha
hecho ningún trabajo interior se presenta miserable, pobre y desnudo
ante los Espíritus celestes de arriba. El discípulo de una Escuela iniciática sabe que debe trabajar
aquellas cualidades que permanecerán en él hasta la eternidad; y cuando
vuelva, en otra encarnación, el Cielo le dará mejores condiciones y
medios más eficaces para continuar su trabajo. ”
Hola Xabier, si vuelvo...espero no trabajar tanto como en esta vida, al punto de enfermarme y por gracia y esfuerzo lograr renacer aquí.
ResponderEliminarSaludos.