
Su vibración es distinta a la de nuestros cuerpos físicos, y por eso, no los experimentamos de la misma manera en la que percibimos al mundo. Sin embargo, aquí están, a tu alrededor, en este preciso momento.
Solamente son espíritu por lo que no están limitados por el tiempo o el espacio. Pueden estar en muchos lugares simultáneamente y viajar por la cronología temporal. Para explicarlo de forma más tangible, es un poco parecido a lo que hace tu mente al recordar algo. No estás en el presente, estás experimentando ese tiempo pasado, viviéndolo nuevamente.
Su conciencia es pura y no tienen ego, solamente vibran en el Ser. Debido a esto nunca emitirán un juicio ni categorizarán tus acciones, emociones o pensamientos. Ellos te aman, así como eres, con todo lo que eres. ¿No es grandioso?
Su misión de vida tiene qué ver con asistirnos, cuidarnos y orientarnos en cada vivencia que experimentamos. Su amor por nosotros es infinito y si estás leyendo esto, es porque te invitan a pedirles su ayuda, ya que sólo pueden intervenir una vez que les das tu permiso; porque al igual que ellos, la divinidad te regaló el libre albedrío.
Mi deseo es que estos párrafos te motiven a comunicarte con tus guías, a abrir tu percepción para que tu intención de contacto impulse este parteaguas en tu vida y experimentes milagros amorosos en tus vivencias.
¿Cómo sentir a tus ángeles?
1. En el aquí y el ahora, observando en conciencia tu percepción sensorial para notarlos a tu alrededor.
2. Confía en tu intuición. Ya estás recibiendo señales y tú sabes cuáles son, sólo te falta confiar.
3. Pídeles que se manifiesten en formas que sean fácil para ti percibir.
Muy buen consejo, así lo haré, porque de verdad tengo ganas de sentirlos y verlos.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Tal y como tu expresas los ángeles son seres de luz que están a nuestro lado para ayudarnos a que la vida sea un poco más amena y sin los cuales no nos sentiríamos protegidos ni apoyados por fuertes alas. Lo que realmente nos aleja de ellos es el simple hecho de no creer que están en esencia a nuestro alrededor, por algunas veces funcionamos como Santo Tomas que sino los vemos no creemos. Yo creo, veo y confió en ellos. Un saludo.
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