lunes, 11 de marzo de 2013

El poder de la creación


ojo
El hombre es una extensión de Dios y como tal, tiene ciertos atributos en común con Dios. Uno, es el poder de la creación. Parte de la experiencia de un hombre en el plano físico, es volverse un creador consciente y responsable y crear aquellas cosas que sean de naturaleza positiva.

Si miramos a las mismas cosas que nos tientan en lo negativo, también podemos verlas en lo positivo.
Todo lo que puede hacernos caer, puede fortalecernos para tener éxito.
La dificultad es discernir si va a elevarnos o si nos estamos engañando y eso nos desafía porque la ilusión está incorporada al planeta.
Un día, podrías darte cuenta que te has vuelto el alquimista de tu propio ser y que el oro de tu ser está presente. No es oro tal como vemos a ese metal de oro precioso aquí.  Es mucho más excepcional. Puedes comer y beber de él y te va a sostener a través de todo. Es el oro de esa forma espiritual que eres.

domingo, 10 de marzo de 2013

Diferencias entre religión y espiritualidad


saludo al sol 
La religión es la búsqueda.
La Espiritualidad, es el Encuentro.
La religión sigue un libro sagrado.
La Espiritualidad descubre lo Sagrado en los Libros.
La religión es multiplicidad.
La Espiritualidad es UNICIDAD.
La religión es para controlar a la población.
La Espiritualidad, es para despertar al individuo.
La religión es creencia.
La Espiritualidad es Sapiencia.
La religión es para los que necesitan ser guiados.
La Espiritualidad, para los que escuchan su guía interior.
La religión te da miedos.
La Espiritualidad te da paz.
La religión habla de pecado y culpa.
La Espiritualidad te habla de causa y efecto.
La religión reprime.
La Espiritualidad, trasciende.
La religión inventa.
La Espiritualidad, descubre.
La religión es causa de divisiónes.
La Espiritualidad es causa de Unión.
La religión te busca para que creas.
La Espiritualidad, tienes que buscarla.
La religión vive de la emoción y el pensamiento.
La Espiritualidad vive de la Conciencia y la Intuición.
La religión se ocupa del hacer.
La Espiritualidad se ocupa del SER.
La religión es adoración.
La Espiritualidad, es Meditación.
La religión cree en la vida eterna.
La Espiritualidad es vivir el eterno presente.
La religión busca a Dios en el exterior.
La Espiritualidad encuentra a Dios en tu Interior.
La religión diaboliza al mundo.
La Espiritualidad enseña a Amar al mundo.
La religión sueña con la gloria y el paraíso.
La Espiritualidad se vive en la Realidad.
La religión es un encierro en la tradición.
La Espiritualidad es Libertad en la Conciencia.
La religión promete para después de la muerte.
La Espiritualidad se compromete aquí y ahora.
La religión es pasajera.
La Espiritualidad es Eterna.
La religión es el ritual, la forma.
La Espiritualidad, es la Esencia.

sábado, 9 de marzo de 2013

Más cerca de lo que crees


paisaje 
Ya sea que tengamos interrogantes que necesiten respuestas o problemas que debamos resolver, las soluciones están generalmente más cerca de lo que creemos.
Algunas veces sentimos que tenemos que leer muchos libros, viajar largas distancias o recorrer un largo camino para encontrar las soluciones, pero en realidad el universo coloca nuestras respuestas cerca de nosotros.
Simplemente no vemos las respuestas hasta que no estamos dispuestos a cambiar.
Cuando tengamos la disposición para hacer lo necesario para realizar un cambio, veremos claramente que las respuestas a nuestros problemas estaban justo frente a nosotros todo el tiempo.

El presente es el privilegio de Dios


bonito paisaje
“El presente es el privilegio de Dios. Dios vive en un eterno
presente, y ha dado al presente todo poder. Sabiendo esto, cada
uno de vosotros debe decirse: «Yo también, hoy, dispongo de
hoy. El pasado ha sido, el futuro no ha llegado aún, sólo el
presente me pertenece. Así pues, ¡a trabajar!» Pero ¿qué
hace la mayoría de los humanos? Dan vueltas sobre el pasado,
sueñan con el futuro y están ausentes en el presente, dejan que
transcurra sin saber cómo vivirlo.
El pasado es, a menudo, objeto de reproches, de remordimientos:
añoramos los buenos viejos tiempos, o bien nos reprochamos los
errores, las elecciones que hemos hecho, las decisiones que hemos
tomado. En cuanto al futuro… Si no sabemos cómo actuar en el
presente, ¿qué futuro podemos esperar? Esperando que será
feliz, mejor, nos inquietamos: ¿qué va a suceder? Y así será
en tanto no se aprenda cómo fundar el mañana sobre esta base
sólida que es hoy.”