Garbanzos, alubias, lentejas o guisantes pueden mantenernos alejados
del colesterol malo (LDL) con sólo una porción al día, según un nuevo
estudio publicado en la revista Canadian Medical Association Journal.
El trabajo, desarrollado por un equipo de expertos del Centro de
Nutrición Clínica y Modificación de Factores de Riesgo del Hospital St.
Michael (Canadá) afirma que comer unos 130 gramos de legumbres diarias
nos ayudarán a reducir en un 5% el colesterol malo y, por tanto, a
minimizar también el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Los investigadores analizaron 26 ensayos controlados aleatorios con
una muestra total de 1.037 personas. Los resultados determinaron el
papel positivo de las legumbres en la dieta diaria de cara a la
disminución del LDL, así como una diferencia palpable en la reducción
del colesterol malo entre hombres y mujeres. Los hombres registraron una
mayor reducción que las mujeres, probablemente porque éstos suelen
llevar una dieta más pobre y alta en colesterol que las féminas.
“Las legumbres ya desempeñan un papel importante en muchas cocinas
tradicionales, incluyendo la del Mediterráneo y del sur de Asia. Además,
son de bajo costo. Dado que muchas legumbres se cultivan en América del
Norte, es también una oportunidad comprarlas en la zona y apoyar a los
agricultores”, afirma John Sievenpiper, coautor del estudio.
Tomado de muyinteresante.es
La ciruela pasa tiene las siguientes propiedades:
Nutrición y mantenimiento del intestino
(salud de la piel, prevención de infecciones, mejor absorción de nutrientes, etc)
Una de las mayores bondades de las ciruelas pasas es que mantienen tu intestino saludable, ya que poseen una propiedad laxante
muy benéfica que te ayuda a remover toxinas del intestino, y si tu
intestino está saludable, todo tu cuerpo realmente lo estará pues ¿a que no sabías que la mayor parte de las enfermedades se gestan en el intestino?
Cada vez que comes dos o tres ciruelas pasas, estas ayudando a evacuar
cantidad de toxinas alojadas en tu cuerpo, las cuales, de no ser
evacuadas, comienzan a fermentarse dentro, causando lo que se conoce
como toxemia, lo cual hace que por tu sangre circulen muchas toxinas y
seas propenso a una larga lista de enfermedades e infecciones, además de
que tu piel revelara esta toxicidad.
Antioxidantes
(Rejuvenece tejidos, repara células y órganos dañados, ayuda a prevenir piel envejecida, etc.)
Los
antioxidantes son sustancias que ayudan a que las células no se oxiden y
pierdan su juventud, energía y dinamismo con el cuerpo. Las ciruelas
son una de las fuentes más potentes de antioxidantes, al comerlas están
ayudando a sanar tu piel, a reparar tejidos dañados o con estrías o
arrugas, además de que mantienen al cuerpo lleno de energía y con fuerte
vitalidad.
Esta fruta contiene muchos antioxidantes que combaten el daño a tus células provocados por los radicales libres.
Consumirla de forma regular te puede ayudar a retrasar el proceso del
envejecimiento. Además, este tipo de antioxidante ayuda a proteger las
membranas de las células cerebrales.
Anticancerigena
Por
sus altas propiedades antioxidantes y nutritivas, la ciruela pasa es
considerada como preventiva del cáncer y ayudaría en su tratamiento.
Fibra soluble de gran calidad
(Que combate y ayuda a curar diabetes, divertículos, estreñimiento, abdomen perezoso, etc.)
El
gran contenido de fibra que poseen las ciruelas disminuye la velocidad
con la que el azúcar se consume por el cuerpo, lo cual no solo permite
al organismo regular los niveles de azúcar en la sangre de forma más
equilibrada, sino que además estimula la producción de insulina! Así que
si deseas una cura para la diabetes, te recomendamos que incluyas el
tratamiento con ciruelas pasas.
Efecto de saciedad
(que ayuda a bajar de peso, no estar comiendo entre comidas, etc.)
Además
de que te ayudan a una excelente digestión, las ciruelas pasan te dan
la sensación de saciedad y te mantienen satisfecha por más tiempo. Para
esto, es muy importante que comas las ciruelas 30 minutos antes de
comer, unas dos o tres, te ayudaran a no comer tanto y a que tu
digestión sea la ideal.
Tratamiento con ciruelas pasas para tratar diabetes:
Toma
jugo de ciruelas pasas en ayunas, medio vaso, y luego espera 15 minutos
para desayunar. Te recomendamos para el desayuno avena, leche de almendras
o sándwich vegetariano. Evita las carnes rojas y todo lo que sea
refinado, en especial el azúcar blanca y las harinas refinadas.
Tratamiento con ciruelas pasas para ayudar a perder peso:
Antes
de comer come 2 o ciruelas pasas, esto ayudara a reducir el hambre y
además propiciara no solo una buena digestión, sino la evacuación de
toxinas en tu cuerpo. Debes recordar beber al menos dos litros de agua
pura al día y nada de jugos enlatados ni refrescos o bebidas a
azucaradas que son realmente nocivas si deseas perder peso. Evita carnes rojas.
Tratamiento con ciruelas pasas para la piel, estreñimiento y divertículos:
Te
recomendamos beber jugo de ciruela pasa tres veces al día, debe ser
fresco, nunca añadido con azúcar de ningún tipo, y de preferencia hecho
en casa. Si no puedes hacer el jugo bastara con que comas 3 o 4 ciruelas
pasas al día. Es muy importante en caso de estreñimiento o problemas de
piel o intestinos que evites las carnes rojas, el azúcar blanca y las
harinas refinadas, así como la leche de vaca que va deteriorando con el tiempo los intestinos. SI comes las ciruelas pasas trata de beber al instante un vaso de agua.
NOTA GENERAL:
los jugos de ciruela pasa deben ser siempre frescos, de preferencia
orgánicos, y no agregues nunca nada mas si los usas de forma medicinal,
se beben solos, sin azúcar ni otros aditivos ni combinados con otras
frutas.
El hígado libra una batalla constante para mantenerle con buena salud.
Pero ¿qué hace usted a cambio por él?
Este órgano desempeña un trabajo monumental de transformación,
regulación y depuración del organismo. Sintetiza proteínas a partir de
los aminoácidos, el colesterol y las sales biliares, y también captura y
transforma las sustancias tóxicas a las que usted se expone cuando
come, bebe y respira.
Por ello, es fundamental mantenerlo en buen estado de funcionamiento. Y
cuando se trata de darle apoyo en su actividad, hay una planta africana
que lleva milenios usándose: el Desmodium adscendens.
El hígado transforma, regula y purifica
El hígado es el órgano más grande, el más pesado y uno de los más
complejos del cuerpo humano. Pesa cerca de 1,5 kg y contiene 300
trillones de células especializadas que intervienen en más de 500
funciones esenciales.
Con la ayuda de la vesícula biliar, desempeña un papel decisivo en la digestión y en la absorción de los nutrientes.
Permite, en particular, la absorción de las vitaminas liposolubles A, D,
E y K (solubles en los cuerpos grasos), pero también de oligoelementos
como el hierro y el cobre, que puede almacenar en pequeñas cantidades.
El hígado también contiene enzimas que permiten los miles de millones de
reacciones químicas que tienen lugar en el cuerpo y en las células, y
que son indispensables sencillamente para vivir.
El hígado también desempeña un papel importante en las funciones
metabólicas más complejas del cuerpo humano. Por ejemplo, almacena la
glucosa y la lleva a la sangre en función de las necesidades del cuerpo.
También convierte las grasas en energía.
El hígado actúa sobre las hormonas. Así, interviene en la conversión
química de la hormona tiroidea, segrega la hormona IGF-1, que favorece
el crecimiento celular, y también fabrica otra hormona, el
angiotensinógeno, que regula los niveles de sodio y potasio en sangre y
participa de este modo en el control de la tensión arterial. Finalmente,
el hígado elimina las hormonas cuando dejan de ser necesarias.

En definitiva, el hígado es el órgano clave para liberar al cuerpo de venenos y sustancias tóxicas.
Su hígado se comporta como una verdadera depuradora en miniatura de los
desechos que se infiltran en el cuerpo (alcohol, contaminantes,
productos de síntesis, metales pesados, medicamentos...), hayan sido
ingeridos, inyectados, tocados o inhalados. Trata de eliminar todas las
sustancias químicas por medio de un sistema de enzimas muy eficaz que
los toxicólogos llaman “el metabolismo de los xenobióticos”.
No hace falta decir que, en nuestro mundo moderno, ¡este órgano tiene muchísimo trabajo!
Es fundamental que proteja el hígado y lo cuide
El hígado es tan importante para el funcionamiento del organismo que puede regenerarse. Y en esto es único en el cuerpo humano.
De este modo, si le extirpan un pedazo de hígado, o si una parte se
pierde por accidente (por ejemplo por culpa de algún cuerpo venenoso),
la parte que falta vuelve a crecer.
Este milagro es posible gracias a unas células que se comportan como
células madre. Por eso, basta con que un 25% del hígado esté sano para
que pueda regenerarse por completo.
Puede que los griegos conocieran ya esta facultad del hígado porque, en
su mitología, los dioses castigaron a Prometeo por haber ofrecido el
fuego a los humanos. Así, lo encadenaron a una roca donde todos los días
un buitre se acercaba a comerle el hígado. Pero todas las noches, el
hígado le volvía a crecer y su calvario empezaba de nuevo al día
siguiente.
¿Sabías
que la artritis no solo se manifiesta en las articulaciones? ¿No tenías ni idea?
Pues así es: en el 40% de los casos, además de en las articulaciones, la
artritis también se presenta en otras zonas del sistema musculoesquelético. E
incluso en otros órganos.
Tanto
la pérdida de masa ósea como la debilidad muscular son complicaciones muy
comunes asociadas a la artritis. Hoy vamos a explicarte qué sucede en nuestros
músculos y huesos cuando sufrimos artritis.
¿Por qué perdemos
masa ósea?
En
la artritis reumatoide se juntan muchos factores que hacen que el hueso sufra
osteopenia, que tenga menos densidad: la inmovilidad derivada del dolor, el
proceso inflamatorio y el uso de glucocorticoides por parte de algunas personas.
De hecho, lo más típico es que el hueso se desmineralice en la zona de
alrededor de la articulación.
¿A qué se debe la
debilidad muscular?
Al
igual que ocurre con la pérdida de masa ósea, el dolor lleva a la
inactividad,
y esta, a su vez, a que los músculos se atrofien y pierdan capacidad.
Además de
la inactividad, otros procesos asociados a la artritis hacen que la
debilidad
pueda aumentar. Nos referimos a la miositis (la inflamación de los
músculos esqueléticos), la vasculitis (inflamación de los vasos
sanguíneos) e
incluso un efecto secundario de los corticoides llamado miopatía.
Parece
claro: tanto la pérdida de masa ósea como la debilidad muscular se deben a un
círculo vicioso derivado del dolor. Al sufrir dolor, no hacemos ejercicios y la
falta de ejercicio nos lleva a experimentar más dolor. Pero, ¿qué podemos hacer
para escapar de esta espiral? El ejercicio ha demostrado reducir el dolor y
mejorar la calidad de vida, así que parece evidente que tendremos que hacer un
pequeño esfuerzo y ponernos manos a la obra con la actividad física. Eso sí,
evitando grandes metas, haciendo cosas sencillitas.
Manos a la obra
Antes
de empezar, es importante que te prepares bien para evitar el dolor y la
rigidez. Una ducha de agua caliente previa puede ayudarte a atenuar la rigidez
inicial. También es imprescindible que calientes y estires al principio y final
de la actividad durante aproximadamente 15 minutos. Los ejercicios de
estiramiento nocturnos también pueden ayudar a mejorar la rigidez matutina.
Ejercicio a tu medida
Te
recomendamos que optes por cualquier ejercicio que proporcione flexibilidad y
fuerza, que sin duda son los más adecuados para la artritis. ¿Por ejemplo?
Ejercicios en el agua, tai chi, yoga… El aerobic de bajo impacto también puede
ser muy beneficioso. Además, es importante que también tengas en cuenta otras
consideraciones:
-
Camina en superficies planas, sobre todo si tienes problemas de cadera,
rodillas, tobillos o pies.
-
Usa zapatillas deportivas con plantilla que reduzcan el impacto.
-
Haz movimientos suaves y evita actividades de alto impacto como correr.
-
Evita movimientos extremos tanto de fuerza como de estiramiento, sobre todo en
las articulaciones afectadas.
-Evita
el sobreesfuerzo de las articulaciones alternando brazos y piernas.
-
No ignores el dolor. Si sientes daño, baja el ritmo y trata de tener
controlados los ejercicios que te producen demasiado daño. Es importante que no
tomes demasiados antiinflamatorios o analgésicos antes de realizar el ejercicio
para no enmascarar el dolor y sobrepasarte.
-
Cuida mucho las posturas. Debes ser capaz de repetir el ejercicio durante 8-10
veces sin sentir dolor.
-
No te olvides de las manos y las muñecas. También debes ejercitarlas cada día.
El deporte no es lo mío, ¿no
tengo otra alternativa?
¡Por
supuesto que sí! Si lo de hacer ejercicio no es santo de tu devoción, no tienes que
preocuparte. Se ha demostrado que otro tipo de actividades de nuestra vida
cotidiana nos ayudan a mantenernos en forma. Cosas como hacer las tareas de la
casa, las labores de jardinería, jugar con tus nietos o disfrutar de paseos
relajados pueden servirte para cuidar tus articulaciones y evitar que se
atrofien.
Mantenerse
activo sufriendo las consecuencias de una enfermedad como la artritis no es
fácil. Conlleva fuerza de voluntad y esfuerzo, pero los resultados de llevar
una vida dinámica son muchos, ¿vas a dejar que la artritis siga haciendo de las
suyas? En tus manos está ponerle freno.