


Y es que ya estáis ingresando ahora a lo que habéis bautizado como el cinturón fotónico, una halo sinusoidal de partículas luminosas, siempre en movimiento y en constante cambio que son de mayor frecuencia vibratoria que los que habéis estado experimentando en los milenios anteriores de esta Era.
En este tiempo comenzaréis a apreciar una mayor velocidad en el transcurrir de los eventos vitales y ello creará cambios dentro de vuestros cuerpos físicos, mentales, emocionales y espirituales así como una sensación gradual de que emitís luz.
Seguramente muchos de vosotros ya habéis tenido por lo menos alguna experiencia en este sentido, de tener vuestros ojos cerrados y estar viendo una luz interior como si fuera un sol en verano.
Pues bien, poco a poco esto se convertirá en una experiencia más habitual para todos y cuanto más os alejéis de la densidad que os ha mantenido inmóviles en el interior de vuestras vidas cotidianas atados a los lastres que os impedían despegar, más grande será esa capacidad para percibir la luz que está en vosotros y que comenzará a manifestarse a través de emisiones intermitentes.

Para ello, debéis ser precavidos en todo lo que tenga que ver con vuestros pensamientos, palabras y hechos, porque poco a poco os estaréis convirtiendo una vez más en los creadores de vuestras realidades de una manera más consciente.
De alguna manera, se podría decir que la limpieza y transmutación energética más grande de todas, se está llevando a cabo ahora y ello seguramente no será una experiencia feliz para muchos, pero se trata un proceso inevitable que es absolutamente necesario para eliminar los últimos desajustes de vuestros cuerpos físicos, mentes, y emociones para el ingreso hacia planos de luz y dimensiones más elevadas que exigen de una resonancia estable de vuestros sistemas.
Así pues, estáis ingresando a la fase final de un proceso de purificación estructural de ámbito planetario y que resulta de vital importancia para sintonizar con el núcleo cristalino de la Tierra para recibir el último flujo de energías transformadoras.
El anclaje y la conexión con el núcleo os ayudarán a mantener un mayor equilibrio dentro de vosotros a medida que podáis captar mayores cantidades de energía cósmica reflejada de forma ondulatoria desde esa esfera central que constituye el núcleo de cristal de hierro y níquel de la esfera.
Es importante que os deis cuenta que esta es una oportunidad maravillosa para elevar el tono vibratorio necesario para la ascensión a una dimensión más alta.
Ahora bien, cuando os sintáis abrumados por toda la energía y la información que está llegando hacia vosotros, tomaros un tiempo y descansad, dormid frecuentemente si os es necesario, porque eso permitirá que la transformación se lleve a cabo de una manera suave y serena.
Es posible que muchos de vosotros comencéis a experimentar periodos de sopor o somnolencia y ese es el motivo; de todos modos, si es necesario, respirad profunda y deliberadamente hacia dentro y aguantad la respiración antes de liberar todo lo que no esté resonando con vuestro nuevo estado de ser, a través de una exhalación y lo repetís dos o tres veces.
Esta práctica os ayudará a revitalizaros.
Angel Luis Fernández.
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