jueves, 26 de febrero de 2015

Beber de latas o botellas de plástico forradas con bisfenol A puede aumentar la presión arterial

En los últimos años se han publicado numerosos estudios que relacionan el bisfenol A (BPA) con multitud de problemas de salud. El ultimo de ellos ha sacado la luz que beber de botellas de plástico podría elevar la presión arterial si están forradas con esta sustancia química.
Este material se suele utilizar en la fabricación de envases de alimentos como botellas, latas de conserva, tapones de bebidas, tapers de plástico y biberones de alimentación, además de encontrarse en las películas de protección utilizadas en el interior de latas de alimentos y bebidas.


A pesar de que jamás ha sido utilizado como un ingrediente por la industria alimentaria, suele contaminar la comida que entra en contacto con él, por lo que pasa al cuerpo humano. Su uso está tan extendido que incluso es habitual encontrarlo en la sangre humana, la orina, o en el líquido amniótico y la placenta.
El bisfenol A está clasificado como un disruptor endocrino: una sustancia que altera el equilibrio de las hormonas y que ha sido relacionadas con la aparición de múltiples y variados problemas de salud, como una mayor infertilidad, la aparición de cánceres hormonodependientes, y diabetes. También provoca reacciones negativas en los testículos incluso en pequeñas concentraciones, tal y como ha evidenciado una investigación realizada por la Universidad Paris Diderot (Francia) y publicada en la revista 'Plos One'.
Muchos de los efectos anteriormente descritos han aparecido en ratas de laboratorio que han sido expuestas a este componente. Por dichos descubrimientos, países como Francia han prohibido por completo su uso en cualquier aspecto relacionado con la alimentación o el almacenamiento de comida.
Ahora un nuevo trabajo, realizado por Yun-Chul Hong, de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional de Corea del Sur, relaciona el consumo de agua proveniente de botellas de plástico recubiertas con bisfenol A con una aumento de la presión arterial y la variabilidad de la frecuencia cardiaca.

Alta concentración en latas
Para su estudio, Yun-Chul Hong preparó un ensayo con 60 adultos, en su mayoría mujeres mayores de 60 años. A cada participante se le proporcionó al azar leche de soja de dos maneras:  en botellas de vidrio y latas. Más tarde, analizó su orina y se analizó su concentración de BPA, la presión arterial y la variabilidad de la frecuencia cardiaca dos horas después del consumo de cada bebida. Lo que se encontró es que las personas que habían bebido en lata tenían una concentración de BPA en sangre hasta 1.600% superior que antes de empezar la prueba. Además, su presión arterial había aumentado considerablemente (5 mm Hg) y su frecuencia arterial se había acelerado.
Según advierte el autor del estudio, estos indeseables efectos pueden tener consecuencias fatales  en personas que tengan problemas cardiovasculares.

1 comentario:

  1. Estupendo texto.
    Debemos aprender a discernir.
    Aprender a educarnos
    La verdad ante la superficialidad...

    Gracias.
    Un abrazo.

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