lunes, 4 de julio de 2016

EL SOL EN LOS HUESOS: ENCUENTRAN RELACIÓN ENTRE LOS CICLOS SOLARES Y LA ARTRITIS REUMATOIDE

Una reciente investigación realizada por Simon Wing, de la Universidad
de Johns Hopkins y su esposa Lisa Rider, directora del Environmental Autoimmunity Group de Estados Unidos, en colaboración con el físico Jay Johnson del Plasma Physics Laboratory de Princeton, ha descubierto una notable correlación entre los ciclos de tormentas solares y la incidencia de artritis reumatoide y la arteritis de células gigantes.
Los picos de actividad magnética solar llegan a perturbar los campos magnéticos de la Tierra, pudiendo en ocasiones causar fallas en sistemas satelitales, eléctricos y telefónicos. Estos ciclos de máxima solar suelen tener una periodicidad de entre 10 y 11 años.
Los investigadores notaron que las estadísticas médicas de varias décadas mostraban un patrón que se repetía cerca de los 10 años en el caso de estas enfermedades. Cuando correlacionaron ambos ciclos, el de la artritis y el ciclo solar, notaron "una conexión más allá de una coincidencia", es decir una correlación estadísticamente significativa. Según informa Science Daily, estas enfermedades están "en concierto con los ciclos solares". Al parecer hay una extraña armonía entre nuestra sangre, nuestros huesos  y el Sol.
Aunque los autores no se atreven a afirmar categóricamente que los ciclos solares causan inflamación en las articulaciones o en las arterias, siguiendo el principio científico de que correlación no significa causalidad, sí teorizan un posible mecanismo de acción. Sabemos que la actividad geomagnética afecta el ciclo de la producción de la hormona melatonina, la cual además de regular el sueño tiene una función antiinflamatotoria. Los autores citan un estudio en el que 142 trabajadores de una planta eléctrica registraron menor producción de esta hormona en días en los que se incrementó la actividad geomagnética.
Existe una interesante tendencia en la medicina a ampliar el rango de influencia que recibe el cuerpo humano, entendiendo que los ciclos del cosmos afectan también los ciclos corporales. Esto ha dado ímpetu a la creciente y fascinante ciencia de la cronobiología. POR: PIJAMASURF 
POR: PIJAMASURF 

domingo, 3 de julio de 2016

Tratamiento a base de hierbas para la artritis reumatoide


Este resumen de una revisión Cochrane presenta los datos conocidos de las investigaciones acerca de los efectos del tratamiento a base de hierbas para la artritis reumatoide (AR).
La revisión muestra que en pacientes con AR:
- El aceite de prímula, el aceite de semilla de borraja o el aceite de semilla de grosella (que contienen ácido gammalinolénico [AGL]) probablemente alivien el dolor; pueden mejorar la función; y probablemente no aumenten los eventos adversos (efectos secundarios no deseados).
Tripterygium wilfordii Hook F puede mejorar algunos síntomas de la artritis reumatoide, y dosis más altas (180 mg a 350 mg diarios) pueden ser más eficaces que dosis menores (60 mg diarios). Hay algunos eventos adversos asociados con Tripterygium wilfordii Hook F.
- No hay certeza con respecto a los efectos de otros tratamientos a base de hierbas porque sólo estaban disponibles estudios aislados o porque no se informaron características importantes de la AR, como los cambios en el número de articulaciones inflamadas y sensibles.
Generalmente no se tiene información precisa acerca de los efectos secundarios y las complicaciones, particularmente para los efectos secundarios poco frecuentes pero graves.Los efectos secundarios posibles asociados con Triperygium wilfordiiHook F pueden incluir dismenorrea en las mujeres, disminución de la fertilidad en los hombres, excreción insuficiente de orina y aumento de la tasa de infecciones. Los efectos secundarios posibles asociados con el AGL obtenido del aceite de prímula incluyen cefalea, náuseas y diarrea, y las complicaciones poco frecuentes incluyen alergia y convulsiones.
¿Qué es la artritis reumatoide y qué es el tratamiento a base de hierbas?
Cuando se tiene artritis reumatoide, el sistema inmunitario, que normalmente combate la infección, ataca el recubrimiento de las articulaciones. Lo que hace que las articulaciones se hinchen, se pongan rígidas y dolorosas. En general, primero afecta las articulaciones pequeñas de las manos y los pies. En la actualidad no existe cura para la AR, por lo que los tratamientos se utilizan para aliviar el dolor y la rigidez, y mejorar la capacidad de movimiento.
Las intervenciones con hierbas medicinales se definen como cualquier preparación de plantas (completas, polvo, extracto, mezcla estandarizada) utilizada con fines medicinales. Históricamente se han utilizado muchos tratamientos a base de hierbas para la AR. Al igual que los fármacos convencionales que no son a base de hierbas, se considera que muchos tratamientos a base de hierbas actúan mediante el bloqueo de la actividad de estas sustancias y células inmunitarias y reducen la inflamación de las articulaciones, y algunas personas consideran que tienen menos efectos secundarios. 
Mejor estimación de lo que les sucede a los pacientes con artritis reumatoide:
Dolor (puntuaciones más altas significan peor dolor o dolor más intenso):
- Los pacientes que recibieron aceite de prímula, aceite de semilla de borraja o aceite de semilla de grosella (con el principio activo AGL) calificaron su dolor como 33 puntos menor (9 a 56 puntos menor) en una escala de 0 a 100 después de seis meses de tratamiento (mejoría absoluta del 33%).
- Los pacientes que recibieron placebo calificaron su dolor como 19 puntos menor después del tratamiento.
Función física (puntuaciones más altas indican mayor discapacidad):
- Los pacientes que recibieron AGL calificaron su discapacidad 16% mejor.
- Los pacientes que recibieron placebo calificaron su discapacidad 5% mejor.
Conclusiones de los autores: 
Varias intervenciones con hierbas medicinales están justificadas de forma inadecuada por estudios aislados o por estudios no comparables en el tratamiento de la artritis reumatoide. Hay pruebas moderadas de que los aceites que contienen AGL (aceite de prímula, aceite de semilla de borraja o aceite de semilla de grosella) brindan algún beneficio en el alivio de los síntomas de la AR, mientras que las pruebas para Phytodolor® N son menos convincentes. Los productos con Tripterygium wilfordii pueden reducir algunos síntomas de la AR; sin embargo, su uso oral se puede asociar con varios efectos secundarios. Muchos ensayos de tratamientos a base de hierbas están afectados por los defectos en el diseño y el informe inadecuado. Se justifican investigaciones adicionales de cada tratamiento a base de hierbas, en particular mediante ensayos clínicos confirmatorios bien diseñados, con un poder estadístico adecuado y que utilicen los criterios de mejoría del American College of Rheumatology para medir los resultados e informarlos según las guías CONSORT.

sábado, 2 de julio de 2016

HÁBITOS SALUDABLES

La comida digerida en un estado preciso actúa como una medicina. Se elimina la pereza. Se es más activo y se está más alerta. El cuerpo y la mente se benefician de una nutrición completa, cuando creamos buenos hábitos al comer:
  1. Variedad y equilibrio. La alimentación en todo momento debe ser lo más variada y equilibrada posible para que el organismo reciba todos los nutrientes necesarios. Incluso la dieta vegetariana puede producir desequilibrios en el cuerpo cuando se abusa de ciertos alimentos en exceso.
  2. Comer con proporción. Es bueno comer la cantidad apropiada de acuerdo a la masa corporal. Comer en exceso agranda el estomago, lo cual genera la necesidad de comer más y además crea toxinas adicionales en el tracto digestivo difíciles de eliminar.
  3. Consumir alimentos frescos. Comprar y comer productos de la temporada resulta más económico y nutritivo ya que es cuando los alimentos están en su punto y contienen todos sus nutrientes.
  4. Horario regular. En lo posible realizar las comidas cada día a la misma hora. Un horario regular para las comidas permitirá controlar mejor lo que come. Comer sentados y tranquilamente, sin precipitaciones ni de pie.
  5. Lo más importante: comer. A la hora de comer, come. Eso significa no distraerse con otras actividades como lecturas inoportunas, ver televisión, o entrar en conversaciones excesivas. Cuando concentramos la atención en lo que comemos, el cuerpo y la mente se nutren. Si permanecemos distraídos comeremos rápido y en más cantidad de lo necesario. La comida digerida en un estado preciso actúa como una medicina. Se elimina la pereza. Se es más activo y se está más alerta.
  6. Comer lentamente. Comer a una velocidad moderada y no tragar apresuradamente, saborear la comida. Masticar los alimentos entre 20 y 30 veces por bocado, permite salivarlos bien y facilitar que las enzimas digestivas hagan su labor adecuadamente. Hacer pausas entre bocados colocando el tenedor/cuchara sobre el plato después de cada bocado. Las digestiones se realizarán con mayor facilidad, el estomago no se fatigará y en breve estaremos capacitados para seguir nuestro ritmo diario. Comer con prisas puede causar indigestión y pesadez. Si comes rápido comerás más de lo que necesitas.
  7. Beber poco o nada en las comidas. Beber agua durante las comidas es lo más saludable, pero no debe estar muy fría ya que esto debilita la capacidad de digestión, ni debe ser bebida en gran cantidad porqué esto diluirá los jugos digestivos impidiendo una buena digestión y pudiendo dañar el intestino. Si se mastica bien no será necesario beber, pero en el caso de hacerlo se recomienda beber pequeños sorbos de agua.
  8. Después de las comidas. Es recomendable tomarse siempre un par de minutos para descansar y relajarse, antes de comenzar de nuevo con nuestras actividades.
Para lograr un equilibrio adecuado se requiere de una dieta variada y completa: guisos a partir de cereales, semillas, hojas y verduras. También se deben consumir frutas (jugosas, secas, oleaginosas) así como productos lácteos: yogur, queso fresco, preferentemente hecho por nosotros mismos.
Los platos se deben planificar con armonía, si se usan algunas hierbas o especias, deben equilibrarse con algo más suave.
Las cantidades a consumir semanalmente varían según las necesidades del individuo: 
  • Legumbres: dos o tres días.
  • Arroz integral y otros cereales (mijo, trigo, etc.): cuatro o cinco días.
  • Verduras crudas y cocinadas, frutas frescas además de frutos secos y semillas (sésamo, girasol, calabaza): cada día.
  • Productos lácteos (leche, queso vegetariano, yogur): a diario.
  • Pastas de sémola de trigo duro: dos veces por semana.

viernes, 1 de julio de 2016

¿Infección urinaria? Pase de antibióticos y pruebe esta infusión

Hombres y mujeres coinciden en uno de los motivos de consulta más frecuentes a sus médicos (urólogo y ginecólogo respectivamente, así como en atención primaria). Y es sobre las infecciones urinarias. 

Quien las haya sufrido alguna vez puede dar fe de lo molestísimas que resultan. Esa sensación de tener unas ganas imperiosas de orinar pese a no tener nada en la vejiga (tenesmo) y que cuando se consigue hacer resulta un proceso difícil, doloroso e incompleto (disuria) es realmente insoportable. Eso cuando no aparece dolor encima del hueso púbico, sangre en la orina (hematuria) e incluso fiebre. Y lo peor es que suelen ser recurrentes, por lo que quien ha sufrido alguna vez una infección del tracto urinario tiene muchas papeletas para volver a sufrirla, incluso todos los años o varias veces al año. (1) (2) (3)

Las mujeres se llevan la peor parte. Las que mantienen relaciones sexuales tienen aproximadamente 0,5 episodios de cistitis al año, y se calcula que entre el 50 y el 60% de las mujeres adultas tendrá al menos un episodio en su vida. En varones adultos la incidencia de las infecciones urinarias es menor (aproximadamente en una proporción de 1/50), y más frecuente a partir de cierta edad. (4) (5)

Hasta hace poco era automático tratar las infecciones urinarias con antibióticos (básicamente trimetoprima, amoxicilina y ampicilina) con los que combatir a los gérmenes que las ocasionan (Escherichia coli,Enterobacter spStreptococcus fecalisStaphylococcus aureus, etc.).

Estos antibióticos eran muy eficaces (los hay incluso en monodosis, que aliviaban rápidamente los síntomas con una sola pastilla). Pero con ellos llegaron también los problemas. Y es que las bacterias se han vuelto resistentes, y ya poco les hacen estas pastillas que hasta hace nada parecían mágicas. De un tiempo a esta parte a los expertos les preocupa este continuo aumento de resistencia de los uropatógenos a los antibióticos.


Precisamente por ello empezó a surgir como alternativa el arándano americano (el famoso cranberry, el mismo con el que se elaboran zumos, salsas, mermeladas y tartas), un alimento rico en polifenoles antioxidantes a cuyas proantocianidinas (PAC) se le atribuye eficacia frente a las infecciones urinarias. Oirá maravillas sobre su eficacia. Pero, aunque es cierto que parece que funciona, también debo decirle que no contra todas las bacterias ni en todas las infecciones. Algunos estudios apuntan a esos beneficios, pero se necesitan más estudios para confirmarlos (6)

La industria farmacéutica ha entrado de lleno en el negocio, y venden preparados de arándano rojo con los que aseguran disminuir en un 75% el número de infecciones urinarias después de tres meses de ingesta de estos productos.

Hoy quiero hablarle de algo mucho mejor y de lo que seguramente no le hablarán en la farmacia, y eso que lleva siglos utilizándose con fines curativos en muchas culturas (¡incluso han aparecido restos en recipientes de piedra prehistóricos!). Y no sólo eso, sino que puede hacerlo usted mismo en su propia casa.

Se trata de las bayas de enebro, increíblemente eficaces frente a todo tipo de infecciones del tracto urinario. Antes de que le cuente cómo usarlas quiero hacerle una advertencia: es un método muy potente, así que sólo debe usarse durante periodos cortos de tiempo. Nada que ver con los tres meses del arándano rojo; ahora estamos hablando de algo realmente rápido y eficaz.

Las bayas de enebro tienen una acción antiséptica ampliamente demostrada, y es una de las plantas más potentes para eliminar las bacterias del sistema urinario. (7) (8) (9)

Otro de sus efectos principales reside en estimular la eliminación de orina. Este doble efecto, antiséptico y diurético, a menudo es infalible para frenar un principio de infección urinaria. Su eficacia es tal, que incluso pueden esperarse buenos resultados en los casos de cistitis que ya han demostrado ser resistentes a los antibióticos.

Como le dije antes, las bayas de enebro deben emplearse durante periodos cortos de tiempo (lo que en medicina se considera que oscila entre tres y siete días), pues su efecto drenante es tan intenso que, a largo plazo, podría llegar a producir irritación de las vías urinarias. Pero puede estar tranquilo, pues la administración durante un periodo de tiempo corto no comporta ningún riesgo.

Cómo utilizar las bayas de enebro


Para erradicar un principio de infección urinaria, vierta una cucharadita colmada de bayas recién machacadas en una taza de agua hirviendo. Tápela y déjela infusionar durante 20 minutos. Deberá beber de 2 a 3 tazas al día durante 5 a 7 días (no durante más tiempo). También puede optar por un extracto hidroalcohólico, a razón de 20 a 30 gotas de 2 a 3 veces al día diluidas en un vaso de agua durante el mismo periodo.

Sólo está contraindicada en caso de insuficiencia renal o inflamación renal (nefritis o glomérulonefritis) confirmadas por diagnóstico clínico.

Tener Salud