lunes, 17 de junio de 2013

La espiritualidad es un esfuerzo diario


“Toda la civilización no es más que un trabajo sobre la materia, y este trabajo nosotros también debemos hacerlo en el plano psíquico, no solamente sobre los seres y los objetos externos a nosotros, sino también sobre la materia que está en nosotros. Todos nuestros instintos, todos nuestros impulsos, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros deseos representan una materia sobre la que debemos hacer un trabajo. Desde un cierto punto de vista, se puede decir que es un trabajo de creación semejante al de la creación artística, porque obedece
a las mismas leyes.
Podemos incluso decir que el verdadero trabajo de creación, es el trabajo espiritual porque concierne a la totalidad de nuestro ser: nos proyectamos lo más alto posible para descubrir un orden, una estructura, y captar las partículas más puras, más luminosas que entrarán en la materia de nuestros diferentes cuerpos: nuestros cuerpos espirituales, nuestros cuerpos psíquicos y nuestro cuerpo físico también. Es un esfuerzo diario, de cada instante. Cada día añadimos un color puro, una forma armoniosa, un sonido cristalino.”

sábado, 15 de junio de 2013

Metodo Silva


¿Quieres Tener una Mejor Relación con otras Personas? ¿Con tu Pareja, Hijos o Padres?
¿Quisieras sentirte con más Energía, Lucidez y Vitalidad? ¿Con Menos Depresión o Angustia?
¿No Estas Conforme con tu Peso y Aspecto Físico?
¿Te Gustaría obtener más claridad de cual es tu Propósito en esta Vida?
 ¿Deseas Ganar Más Dinero o Ganarlo de Otra Forma
(con un trabajo que te guste y gratifique más, sin “tanto” sacrificio)?
No importa cuanto Éxito consigas, ¿siempre te falta algo para ser Feliz?
¿Sabías que Todos estos Problemas Tienen la MISMA Causa?
…Y Por lo Tanto, ¿una MISMA Solución?
Todo lo que pasa en nuestra vida depende de lo que decidimos hacer ,o no.
Y todas nuestras acciones comienzan en nuestra cabeza.
Nuestros Pensamientos Causan Nuestras Acciones, por lo tanto,
Nuestra Mente DETERMINA Nuestra Calidad de Vida.
Pero... ¿cómo hacer cuanto nuestra mente está "muy ocupada"?
¿Cuando todo el tiempo está preocupándose o angustiándose?
¿Cuando está a punto de estallar de estrés y tensión?
Cuando meditas, no sólo pones tu mente a "relajarse",
también la ayudas a desconectarse de todo lo que te angustia
y le das espacio para que se dedique a lo que realmente sabe
hacer.... ayudarte a "crear" tu vida ideal.
Los beneficios de meditar van más allá de la relajación;
el meditar nos permite destapar todo el potencial oculto
que tenemos, y que nuestra agitada vida moderna no nos deja aprovechar.
Y lo mejor es que no necesitas convertirte en un "monje tibetano"
o dedicarle años de práctica para poder ver esos beneficios.
…¡ sólo necesitas 5 minutos diarios!
Metodo Silva

¿Cuáles son tus fortalezas?


creandoCuando aprendes a crear sin esfuerzo te hallarás fluyendo alegremente con la vida. Entonces, el desenvolvimiento de tus deseos sucederá naturalmente paso a paso.
Entender los principios de la creación sin esfuerzo, en lugar que tratar de crear a través de la lucha y la tensión, requiere de una permanente atención y foco. Luego, diariamente, momento a momento, serás capaz de escoger y decidir conscientemente, lo que enriquecerá y alterará la dirección de tu vida.
Crear sin esfuerzo requiere de una mente calma y enfocada, y de un estado interno armónico. Cuando estás en este estado sabes que todo es posible; sin embargo, el reto es permanecer en este fluir durante el día sin permitir que nada te altere o te saque de tu centro.
A medida que reconoces la importancia de partir de un estado de centramiento y tranquilidad para poder crear conscientemente lo que deseas, verás cómo las leyes naturales te asisten en este proceso, si estás en el estado mental correcto. Necesitas permanentemente estar recordándote que este es el estado interno que estás intentando cultivar y en el cual quieres permanecer.
Si tú vienes de un estado interno de lucha y tensión, entonces hay aún un gran trabajo por hacer. Todo lo que va en contra de tu manera natural de ser y cualquier cosa dentro tuyo que te cause molestia, necesita ser liberado, y eso incluye cualquier asunto o lastre inconcluso que cargues del pasado. Cuando liberes tu carga emocional, te sentirás tan liviano que todo te parecerá más fácil y accesible.
Piensa acerca de estos dos estados opuestos, el no-esfuerzo y la lucha, y mira cómo puedes moverte en la dirección de la vida sin esfuerzo y visualiza cómo tu vida espontáneamente se desenvuelve en la dirección que deseas. Si esto no está sucediendo, entonces sabrás que de alguna manera tú mismo te interpones en tu propio camino, así pues, proponte descubrir cuál es la resistencia que estás creando, y cuando lo sepas, en lugar de eso escoge fluir libremente con la vida.

jueves, 13 de junio de 2013

¿Cómo organizar bien la vida?

Lo que he escuchado contar a otras personas con respecto a este asunto puede estar influenciado por decepciones o por una reiterativa amargura en ese terreno, así que puede que quien lo cuente tenga “su” razón, pero tal vez no tenga la ecuanimidad suficiente para verlo con la objetividad necesaria.
Cuando uno espera algo de los otros, y ese algo no llega a cumplirse, o no cubre las expectativas previstas, tiende a sentirse decepcionado.
En muchos casos, cuando aparentamos ser generosos resulta que no lo somos tanto, y puede ser que cualquier cosa que hagamos por otro lleve escondido subliminalmente el deseo de reciprocidad. “Yo te doy –desinteresadamente, o por lo menos esa es la apariencia-, pero, en el fondo, aunque no lo quiera reconocer, estoy esperando algo a cambio”.
Y hay que estar muy atengo a que no sea ese el auténtico motivo de nuestra “generosidad”.
La generosidad es una entrega a cambio de nada.
Porque si fuera a cambio de algo, dejaría de llamarse así y habría que denominarlo como “inversión”.
Cuando uno carece de amor propio, y por tanto no es capaz de dárselo y de reconocerse en su grandeza, necesita que alguien de fuera le “halague”, le haga ver lo “bueno y desinteresado” que es.
Uno espera que el otro le dé las gracias, aunque le contestará: “bah, no es nada…”
O espera -y esto es aún más ambicioso-, que sea el propio Dios quien se lo agradezca reservándole plaza en el Cielo.
Es muy interesante revisarse uno mismo en sus actos caritativos para ver dónde nace esa generosidad, si es realmente desinteresada, o qué es lo que estamos disfrazando con ello.
Por eso es interesante no esperar nada de los otros, porque de ese modo cualquier cosa que se reciba, si es que se recibe algo, será muy agradable y bien venida.
“Desilusionar”, es perder las ilusiones. Hay que tener en cuenta que cuando uno se hace “ilusiones” (ILUSIÓN: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos) no hay ninguna garantía de que eso se llegue a hacer realidad. Y que “el otro” no sabe de nuestras ilusiones, ni se ha comprometido en satisfacerlas, así que si nos desilusionamos es un asunto nuestro.
Nos hemos desilusionado nosotros.
No nos ha desilusionado el otro.
Los otros no nos desilusionan, la desilusión es SIEMPRE un asunto nuestro, y saber esto nos evitará entrar en un estado desagradable del que es complicado salir, y nos evitará el error de echar la culpa al otro de algo en lo es inocente.
No basta sólo con tener ilusiones. Hay que colaborar para que se conviertan en realidad. Tener ilusiones está muy bien, siempre y cuando tengamos claro que son simplemente ilusiones. Fantasías. Imaginaciones. Pasarlas al mundo de la realidad es nuestra tarea y es una insensatez pretender que sea el otro, o el destino, quienes hagan nuestra tarea.
Si deseamos algo del otro, hay que pedírselo con claridad.
Si queremos algo de la vida, hay que esforzarse para conseguirlo y no esperar que sea ella la que haga todo el trabajo.
Francisco de Sales