miércoles, 2 de mayo de 2012

La ira de los sabios

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Según la astrología kabbalística, hay una energía específica durante esta semana que puede ayudarnos a lidiar con la ira. Para poder trabajar en algo, tenemos que poder verlo; así que en los próximos siete días espera ver en primera fila todas las pequeñas cosas que te molestan.
Algunos de nosotros exteriorizamos la ira más que otros, mientras algunos la reprimen o la revelan de forma pasivo-agresiva. Tal vez haya estado dormida por un tiempo, pero ten por seguro que siempre está ahí. Ninguno de nosotros es inmune a ella.
La ira nace del sentido de merecimiento; una sensación de que merecemos la Luz que todavía no nos hemos ganado; y por esta razón es que la ira es considerada como el nivel más alto de ego. Si no hemos recibido algo, es sólo porque el Creador tiene las mejores intenciones con nosotros y quiere dárnoslo cuando sea el momento indicado, cuando estemos preparados para manejarlo de la mejor manera posible.
Nos enfadamos más donde tenemos más pan de vergüenza, o Luz que aún no nos hemos ganado. Si estás enojado con la gente que no te respeta, por ejemplo, entonces es porque la mayoría de la gente te respeta todo el tiempo sin razón alguna. ¡No te lo has ganado!
El pan de la vergüenza es la razón por la cual no podemos sentirnos plenos. ¡Hemos hecho de él un estilo de vida! Si cierras tus ojos y piensas en relajarte en la playa, ¡probablemente te sientas bien! ¿Te lo ganaste? Una forma de ganarse las cosas es comportándonos de forma más afín a la Luz, compartir sin intenciones ocultas de esperar algo a cambio.
Y una forma poderosa de eliminar el pan de la vergüenza, y por consiguiente controlar nuestra ira, es cuando nos disponemos a servir a los demás.
¡Podemos transformar la ira y así poder utilizarla para superar desafíos increíbles! Sólo nos enojamos por las cosas equivocadas.
Esta semana, reconoce que tu ira no es una reacción, sino una conciencia. Es una energía. Cuando la sientas llegar, enójate por el sufrimiento de alguien más, busca una manera de servir a las necesidades de otro. Después, retoma la situación que te hizo enfadar; cuando sepas que no te sientes merecedor. ¿Puedes ver la situación de forma diferente?
Utiliza tu ira para mejorar el mundo.
Sólo tenemos control sobre nuestra reacción. Eso es todo. Ese es el camino espiritual.

martes, 1 de mayo de 2012

♥ ♥ ♥ MUL MANTRA - Snatam Kaur - SOMOS UNO...WE ARE ONE ♥ ♥ ♥

El amor llama


Internamente hay una enérgica movilización. Cada uno presiente que algo muy grande sucede. Estamos recibiendo un enorme caudal de luz, que llega a través del Sol, para que brillemos. Es la experiencia terrenal más fuerte, intensa y transformadora que podemos llegar a vivir si nos animamos a soltar, si aprendemos a aceptar y fluimos con los cambios. De este vibrante modo, la existencia nos invita a abrirnos y Ser, para florecer sintiendo. La Tierra festeja. El amor llama.
En su fuero interno cada uno siente que existe un propósito que escapa a la razón, pero que el corazón sí conoce y comprender. No estamos viviendo esta travesía humana por azar. Este es un glorioso tiempo en donde cada uno decidió encarnar para poder aprovechar el potencial lumínico que este fin de ciclo cósmico conlleva. Volvernos conscientes de esta oportunidad es toda una bendición, que expande nuestra percepción y nos sintoniza con la plenitud del alma.
Hay agitación porque estamos vivenciando la vigorosa transición que nos guía hacia un nuevo nivel de comprensión, en donde se disipa la ilusión de separación y volvemos a sentirnos como si fuésemos gotas que se fusionan en un eterno océano de amor y abundancia. Es en este claro y apasionante despertar que, conscientemente, todos juntos empezamos a alumbrar, pues nos movemos en la ferviente certeza de que al ayudar nos ayudamos y que amando nos amamos.
398984_10150627838057003_734872002_9728837_301548815_nEstas son instancias bien decisivas. Es ahora cuando más tenemos que permanecer abiertos, cuando más tenemos que elevar la vibración. Se está desplegando una reluciente revolución en donde el amor nos llama a servir, en donde el amor nos llama a vivir centrados en la luz de nuestra verdadera esencia. Este nítido llamado es sensible y al mismo tiempo muy poderoso, relumbra en la sublime creación y abraza, a cada uno, sin hacer distinción de razas o creencias.
Es la hora del cambio. Démonos el permiso de fluir. Reencontrémonos. Liberemos la tensión, dejemos que nuestro sabio corazón confiada y majestuosamente vuele, pues la energía que ingresa nos anima a iluminar para esparcir el refrescante aroma del nuevo amanecer, donde todos somos invitados a florecer sintiendo. Sumémonos a esta colosal celebración, la Madre Tierra ya festeja su gran transmutación en un refulgente portal, desde donde el amor llama.
 Por Julio Andrés Pagano

¿Cómo y qué pedir a los ángeles?

Los ángeles y arcángeles trabajan prácticamente como psicólogos, entrenadores, managers, terapeutas, consultores, abogados y hasta médicos, entre otros. Nos ayudan a descubrir los patrones mentales que bloquean nuestro despertar, sanando nuestras heridas emocionales y orientándonos a seguir el camino que mejor nos conduce al logro de nuestros sueños.
Los ángeles, generalmente hablando, son maravillosamente creativos y cuentan con infinitos recursos para responder a nuestras necesidades. No existe nada pequeño ni complejo en el mundo angelical, de manera que no te dejes intimidar por el “tamaño” de tu sueño. Todo lo que pidamos con fe, alegría y desprendimiento puede ser alcanzado; siempre y cuando no intervenga en el libre albedrio de otras personas y sea para el bienestar de todos los involucrados, de acuerdo con la voluntad divina.
A los ángeles les complace ayudarnos en todo y con todo. Sería imposible plasmar en un papel la lista del “qué” le podemos pedir a estos seres de luz. Ellos nos apoyan en momentos de transición y cambio. Nos ayudan a liberar miedos, adicciones y obsesiones; brindándonos consejo y guía en cada área de nuestra vida: misión, amor, relaciones interpersonales, salud, trabajo, proyecto de vida, familia y más.
Se les puede pedir por ejemplo, si queremos trabajar alguna virtud como la paciencia, la tolerancia, el respeto, la fortaleza, entre otros. Nos ayudan también a recobrar la salud, cerrar ciclos, superar pérdidas de todo tipo (duelos, separación, quiebra, etc.), perdonar, sanar relaciones (pareja, padres e hijos, amigos, familia), tomar decisiones, encontrar respuestas, incrementar nuestra energía, establecer hábitos saludables, desintoxicar el cuerpo, dormir mejor, interpretar sueños, encontrar un amor, manejar el estrés, mejorar los negocios, encontrar trabajo, mejorar la memoria, recuperar objetos perdidos, protección, concebir un bebe, crianza de los hijos, entendimiento espiritual, etc. Las opciones son innumerables.
imageAl decidir lo que deseas, formula tus peticiones en forma clara usando palabras sencillas, positivas y en presente. Se cauteloso con lo que pides y no emplees términos negativos. Nada de: “que no pierda mi trabajo”, “que no me vaya mal en mi entrevista”, “que no me vayan a robar”, “que mi pareja no me sea infiel”, etc. Sintonízate en la dirección de los resultados que esperas, programándote para la armonía, las oportunidades, la prosperidad, las relaciones amorosas y todo lo maravilloso que deseas. Tus oraciones, pensamientos, palabras y decretos son las semillas que siembras. Así que se congruente con tus solicitudes celestiales y rodea de amor todo lo que dices, piensas y hablas. Reconoce que te lo mereces, visualiza y siente que tu deseo ya se ha manifestado.
Aunque los ángeles ya conocen nuestros deseos más íntimos, exprésaselos; recuerda que no pueden actuar sin tu consentimiento. Aunque lo he mencionado ya, reitero que fuimos creados con libre albedrío, por lo que debemos pedir su ayuda. Por otra parte, no te obsesiones con tus plegarias; suéltalas a Dios y confía en que el universo es justo y está bajo el orden divino. Concéntrate en el “qué” y despreocúpate del “cómo, cuando y donde” tu petición va a ser concedida. Los detalles son secundarios.

Un proverbio muy sabio dice: “Siembra una expectativa y cosecharás frustraciones”. Es decir, existe una gran diferencia entre expectativa y expectación. Tener una expectativa es limitante. Por el contrario, estar en un estado de expectación es ilimitante. Permanece positivo y completamente seguro de que mereces lo mejor. La certidumbre es uno de los recursos más bellos que Dios nos ha dado. Así que confía en la luz, en el amor y en la abundancia que ya son tuyas por derecho propio. Mientras tu sueño se manifiesta, disfruta del proceso y siéntete emocionado. Alberga tranquilidad y alegría en tu corazón.
Ten en cuenta que no se necesitan cualidades especiales para “vincularse” con los ángeles. Ellos siempre están a la espera de nuestro llamado; no te compliques pensando la forma como los puedes abordar. Hazlo como si estuvieras hablando con tu mejor amigo; con el corazón, con confianza, amor y agradecimiento. La intención y tu permiso son primordiales.
Constantemente, los ángeles están listos y dispuestos ya que es su misión apoyarnos. Para establecer la conexión angelical por primera vez, busca un lugar tranquilo y relaja tu mente, concentrándote en tu respiración e invoca a tus ángeles. Dales la bienvenida a tu vida, reconoce su existencia y pídeles que te acompañen y orienten siempre.
Desde ahora en adelante, mantén permanentemente abierta la comunicación con tus ángeles. Puedes pensar en ellos; les puedes hablar, escribir e incluso algunas personas prefieren hasta cantarles. Recuerda pedir y agradecer su ayuda durante todo el día. No te preocupes con que los puedas abrumar con tus solicitudes. A ellos les encanta asistirnos con todas las cosas, grandes y pequeñas. Permanece atento a las pistas que te muestren como prueba de su contacto y sigue su guía. Cuanto más te dejes dirigir, más rápido se concretarán tus deseos.
Si en algún momento te sientes triste o débil, tu fe tambalea y te llenas de angustia de pensar que no podrás alcanzar lo que deseas, recuerda que no estás solo y que haces parte de un equipo que te apoya incansablemente. Mentalmente llama a tus ángeles, pídeles que se lleven tus miedos, inhala y exhala profundamente imaginando como la tensión se libera. Continúa respirando hasta que te sientas en paz y tranquilo.
Finalmente, pero muy importante es que mantengas una actitud de gratitud hacia Dios por enviarte a tus ángeles, que te aman incondicional y eternamente.
Con todo mi corazón te deseo la paz de Dios.